El Fondo Monetario alerta de que la deuda de países avanzados sigue en niveles récord
El regreso del flujo de crédito en España necesita no solo del "saneamiento" de las cuentas de los bancos, también que crezca "la demanda de crédito solvente", indicó hoy José Viñals, director de Mercados de Capital del Fondo Monetario Internacional.
"Si los bancos españoles continúan la senda de mejorar sus ratios de capital y sus niveles de provisiones, esto tiene un efecto saludable sobre la capacidad de los bancos de otorgar crédito y esto termina traduciéndose en un mayor flujo hacia la economía", dijo.
Los progresos en esta área se van "notando poco a poco", afirmó Viñals a los periodistas españoles a la conclusión de la rueda de presentación del informe de "Estabilidad Financiera Global" del organismo internacional, en Washington.
No obstante, aseguró que "el flujo de crédito no solo necesita la predisposición de los bancos a otorgarlo sino que también haya demanda de crédito solvente", por lo que son "importantes" los procesos en marcha de "reestructuración" de deudas empresariales.
"A medida que los bancos han tenido mejor posición para conceder crédito, las condiciones han mejorado, los tipos de interés han disminuido", agregó.
El FMI advirtió en su informe que es necesario mayores progresos en la unión bancaria en la zona del euro y resaltó que la "fragmentación" entre el centro y la periferia aún se mantiene.
Además, apuntó que la deuda privada, en manos de empresas y hogares, sigue siendo elevada en los países del sur de Europa como Portugal, Italia o España.
Por otro lado, descartó posibles contagios para España por parte de los riesgos apuntados por el Fondo en los mercados emergentes ante el ajuste de las condiciones de financiación externa con la normalización de la política monetaria en EEUU.
"Efectivamente, España tiene una posición financiera y no financiera muy importante en Latinoamérica (...) La buena noticia es que los países latinoamericanos como México y Brasil con mayor presencia española son economías que cuentan con elementos de protección, colchones que ayudarán a sortear episodios de posibles de volatilidad", concluyó Viñals.
De otro lado, el FMI afirmó también que los riesgos fiscales globales están "disminuyendo un poco" pero aun son "altos", y señaló que en los países avanzados la deuda sigue en "máximos históricos".
Según el informe de Vigilancia Fiscal, la deuda pública de las economías avanzadas equivaldrá este año en términos medios al 105,7% del producto interior bruto (PIB), con países como Japón y Estados Unidos a la cabeza, seguidos de Grecia, Italia, Portugal o Grecia.
"En la mayoría de los países (avanzados) los niveles persistentemente altos de deuda siguen generando dudas a medio plazo, y los riesgos de las proyecciones fiscales son en su mayoría al alza", apunta el estudio, que indica que eso refleja las débiles perspectivas de crecimiento y la preocupación sobre la deflación.
"Frente a ese escenario, la principal prioridad sigue siendo el diseño e implementación de planes de consolidación creíbles a medio plazo para reducir los niveles de deuda a niveles más saludables", destaca el informe.
En los países emergentes, por su parte, los déficit siguen "en niveles significativamente más altos" de los registrados antes de la crisis en la mayoría de los países.
Además, en aquellos países que están más estrechamente integrados con los mercados internacionales de capitales, han comenzado a subir los costes de endeudamiento y aumentado la volatilidad.
Esa combinación de factores hace que sea "urgente" la consolidación fiscal, sobre todo en aquellos países en los que los déficit y la deuda pública son "persistentemente elevados".
"Si los bancos españoles continúan la senda de mejorar sus ratios de capital y sus niveles de provisiones, esto tiene un efecto saludable sobre la capacidad de los bancos de otorgar crédito y esto termina traduciéndose en un mayor flujo hacia la economía", dijo.
Los progresos en esta área se van "notando poco a poco", afirmó Viñals a los periodistas españoles a la conclusión de la rueda de presentación del informe de "Estabilidad Financiera Global" del organismo internacional, en Washington.
No obstante, aseguró que "el flujo de crédito no solo necesita la predisposición de los bancos a otorgarlo sino que también haya demanda de crédito solvente", por lo que son "importantes" los procesos en marcha de "reestructuración" de deudas empresariales.
"A medida que los bancos han tenido mejor posición para conceder crédito, las condiciones han mejorado, los tipos de interés han disminuido", agregó.
El FMI advirtió en su informe que es necesario mayores progresos en la unión bancaria en la zona del euro y resaltó que la "fragmentación" entre el centro y la periferia aún se mantiene.
Además, apuntó que la deuda privada, en manos de empresas y hogares, sigue siendo elevada en los países del sur de Europa como Portugal, Italia o España.
Por otro lado, descartó posibles contagios para España por parte de los riesgos apuntados por el Fondo en los mercados emergentes ante el ajuste de las condiciones de financiación externa con la normalización de la política monetaria en EEUU.
"Efectivamente, España tiene una posición financiera y no financiera muy importante en Latinoamérica (...) La buena noticia es que los países latinoamericanos como México y Brasil con mayor presencia española son economías que cuentan con elementos de protección, colchones que ayudarán a sortear episodios de posibles de volatilidad", concluyó Viñals.
De otro lado, el FMI afirmó también que los riesgos fiscales globales están "disminuyendo un poco" pero aun son "altos", y señaló que en los países avanzados la deuda sigue en "máximos históricos".
Según el informe de Vigilancia Fiscal, la deuda pública de las economías avanzadas equivaldrá este año en términos medios al 105,7% del producto interior bruto (PIB), con países como Japón y Estados Unidos a la cabeza, seguidos de Grecia, Italia, Portugal o Grecia.
"En la mayoría de los países (avanzados) los niveles persistentemente altos de deuda siguen generando dudas a medio plazo, y los riesgos de las proyecciones fiscales son en su mayoría al alza", apunta el estudio, que indica que eso refleja las débiles perspectivas de crecimiento y la preocupación sobre la deflación.
"Frente a ese escenario, la principal prioridad sigue siendo el diseño e implementación de planes de consolidación creíbles a medio plazo para reducir los niveles de deuda a niveles más saludables", destaca el informe.
En los países emergentes, por su parte, los déficit siguen "en niveles significativamente más altos" de los registrados antes de la crisis en la mayoría de los países.
Además, en aquellos países que están más estrechamente integrados con los mercados internacionales de capitales, han comenzado a subir los costes de endeudamiento y aumentado la volatilidad.
Esa combinación de factores hace que sea "urgente" la consolidación fiscal, sobre todo en aquellos países en los que los déficit y la deuda pública son "persistentemente elevados".



