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Opinión |
Martes, 22 de Abril de 2014

Hacia un nuevo modelo de crecimiento

El principal objetivo del Plan Estratégico Regional, es la modernización del tejido productivo para avanzar hacia un nuevo modelo de crecimiento, y configurar una nueva estructura productiva con producciones de mayor valor añadido, a la vez que fomentar la concentración empresarial, para ganar en tamaño y capacidad de competir en un mercado cada vez más globalizado y competitivo.

La importante participación porcentual en el VAB del sector primario, junto a  producciones intensivas en mano de obra, han conllevado una menor producción por habitante, y consecuentemente de la Renta Disponible Bruta en los Hogares per capita, que la media nacional. En el año 1995 esta se situaba en la Región en 6.425 euros, el 83.83% de la media nacional que era de 7.664 euros, en 2002 en 9.728 euros, el 88.31% de la media nacional de 11.016 euros, en 2003 en 9.987 euros, el 83.80% de la media nacional de 11.918 euros, en 2010 en 12.446 euros, el 83.20% de la media nacional de 14.959 euros.

Al comparar el Producto Interior Bruto y la Renta Disponible Bruta, podemos constatar que ambas se encuentran por debajo de la media nacional, según el INE en el año 2010 la Región de Murcia se situaba en el 83.50% del PIB y en el 83.20% de la Renta Disponible Bruta de la media nacional. Confirmando que a pesar del alto crecimiento habido durante esta década, la región no ha podido alcanzar la media debido, entre otras razones, al mayor incremento poblacional que la media nacional, a producciones mas intensivas en mano de obra y de menor valor añadido.

Si analizamos la evolución en la aportación de la Región al total del PIB nacional, según la nueva clasificación sectorial del INE, en 2008 esta era del 2.68%, en el año 2009, los efectos de la crisis se hacen notar y se reduce al 2.64%, en cambio en 2010 mejora ligeramente y se sitúa en el 2.66%, para volver a reducirse al 2.62% en 2011 y al 2.60% en 2012, cuando la aportación poblacional al total nacional es del 3.12%. Evidenciando la necesidad de impulsar la transformación de la estructura productiva regional hacia producciones de mayor valor añadido.

En la búsqueda de un nuevo modelo de crecimiento, los informes realizados por PwC, Temas candentes de la Industria española 2012, y en las Claves de la competitividad de la industria española 2013, patrocinado por Siemens, se recoge la importancia trascendental de la Industria  en la economía española -que genera en España el 50.00% del empleo cualificado, exporta el 53.00% de su producción y aporta el 45.00% a la inversión en I+D+i-, que es fundamental como motor de desarrollo.

La industria española aporta al VAB entorno al 15.00%, por debajo de la media de la Unión Europea que aporta entorno al 20.00% y Alemania el 25.00%. La industria, además de ser el sector que crea más valor añadido, es la locomotora de los servicios de alto valor añadido. La recuperación de la economía española precisa de una industria fuerte y exportadora de productos de alta intensidad tecnológica, y ello solo será posible con un mayor desarrollo industrial.    

Entre las conclusiones del estudio sobre las Claves de la Competitividad de la Industria española, se encuentra, que la industria tiene una importancia clave, no solo por su peso en el PIB, el empleo y las exportaciones, sino también por su efecto tractor sobre otros sectores, destacando a este respecto la industria de la alimentación, bebidas, metal, vehículos a motor, química, farmacéutica, papel, madera y corcho y material y equipo eléctrico, electrónico y óptico, y en los servicios avanzados, el futuro se escribe con el desarrollo y potenciación de estas actividades.

El tejido industrial español está formado por empresas muy pequeñas y muy singularmente en la Región de Murcia, aunque disponen de ventajas como una mayor flexibilidad, cuentan con muy importantes debilidades, la realidad es que el tamaño importa, que es fundamental para poder invertir en I+D+i, para la exportación, para la financiación. La necesidad de ganar tamaño, es según el estudio uno de los claros retos a los que se enfrenta la industria española. Y por otra parte, el marco legal y administrativo español es de los peor valorados en el mundo en todos los estudios en lo referente a facilitar la apertura de un nuevo negocio o una nueva línea de actividad.

www.angelmartinez.es

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