La constructora suspendió pagos en abril de 2012 con unas deudas de unos siete millones de euros
La titular del Juzgado de lo Mercantil número Dos de Murcia ha ordenado la formación sexta del concurso de acreedores de Oroval Mediterránea, que deberá determinar si esta suspensión de pagos es fortuita o culpable. La misma estudiará si el concurso se debió a negligencia o pudo darse alguna irregularidad en la contabilidad o en la gestión de la empresa, que presentó concurso en abril de 2012.
Esta constructora presentaba una deudas en torno a los siete millones de euros.
Oroval, que posteriormente presentó concurso para una de sus filiales, Oroval Levante, venía construyendo tanto en Murcia como en Alicante, y tenía diversificada su actividad en obra residencial y en industrial. Entre esta última, ha sido la promotora del polígono Lo Bolarín, en La Unión, y del Parque Empresarial GMI, donde tiene su sede.
Como obra residencial ha promovido El Palmeral, en Villamartín (Alicante); Golf Breeze, en Guardamar; y Rasomar Villas, también en Alicante.

