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¿Qué fue de aquella economía de Champions?

¿Dónde está la economía de “liga de campeones”, como la definió el Sr. Zapatero? El adivinador que lo adivinare, buen adivinador será.

La recapitalización de la banca, mal negociada por parte de España, afecta muy directamente a cinco bancos españoles. El banco BBVA que necesitará 6.300 millones; le siguen Santander, con 5.224, Popular con  2.362. Banco Financiero y de Ahorro, matriz de Bankia, con 1.140; finalmente La Caixa, matriz de CaixaBank, necesitará 602 millones.

La gran cuestión es quién va a poner este dinero, si bien el Banco de España ha destacado que todas las entidades implicadas "aspiran a cumplir los requisitos marcados mediante su propia capacidad de generación de capital, y que entienden que no es necesario que el sector público entre en su accionariado".

El principal flanco de preocupación de banqueros y políticos es la aplicación de la depreciación que sufre la deuda pública española que tienen las entidades en balance a junio de 2011.

Valorar esta deuda a precio de mercado obliga a los bancos a depreciar entre un 2% y un 5%
sus carteras ¿Qué significa esto? Pues que, dada la extrema volatilidad que sufren en este momento los títulos de deuda soberana en los mercados, todos los bonos en manos de los bancos valdrán menos. En concreto, esta depreciación supone una pérdida superior a los 6.200 millones de euros para las entidades.

Estos hechos, van a contribuir de manera importante sobre el crédito; los bancos se lo pensarán muy bien antes de conceder nuevos créditos o renovar los actuales, solo parece que podrán verse menos afectadas aquellas empresas cuyo negocio se base principalmente en la exportación y presenten un buen equilibrio financiero. Ello, unido al fuerte deterioro de la confianza económica de los ciudadanos comunes e inversores, la elevada deuda soberana, la debilidad de consumo, la reducción en la demanda de bienes duraderos y en vivienda y el crecimiento del paro, hace que pese a la buena evolución del turismo y las exportaciones, nuestra economía no crezca como debiera, antes al contrario, el riesgo a una nueva recesión está en el horizonte.

Mientras tanto, los indicadores de coyuntura económica publicados esta semana no son nada tranquilizadores.

El paro sigue aumentando. En el tercer trimestre se registraron 144.700 nuevos parados, elevando la cifra a 4.978.300, lo que supone el 21,52%. El número de hogares con todos sus miembros en paro alcanza la tremenda cifra de 1.425.200.

Las ventas minoristas. Intensifican su caída en septiembre con un descenso del 5.5%, sobre el mismo mes del año anterior. El empleo en el sector descendió en el 0.4%.

Los precios industriales. Suben en septiembre el 0,2 % con relación a agosto, con lo que el crecimiento anual se mantiene sin variación. La subida se debió principalmente a la energía.

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