Sáenz de Tejada advierte del riesgo que supone caer en la "autocomplacencia"
El director de Estrategia y Finanzas del BBVA, Jaime Sáenz de Tejada, ha asegurado hoy que España no debe parar de hacer reformas hasta que no logre "empezar a crear empleo a un ritmo que permita que baje el desempleo".
En su intervención en el V Encuentro Financiero organizado por Expansión y KPMG, bajo el título "El Sistema Financiero ante la Unión Bancaria", Sáenz de Tejada ha asegurado que han sido muchas las reformas realizadas en nuestro país, "pero no son suficientes", por lo que no debemos caer en la autocomplacencia.
"En España, el crecimiento va a ser positivo", y será superior al de la economía europea", para lo cual contarán con un sector financiero muy preparado y solvente tras la reestructuración realizada, que ya se encuentra "en disposición de canalizar el ahorro hacia el crédito".
Y aunque aún estamos en un proceso de desapalancamiento, que hará que el saldo total del crédito aún siga cayendo, "en algunos sectores se observa que las nuevas operaciones de crédito están aumentando" y eso se nota en el sector minorista, tanto en familias -sobre todo en financiación al consumo- como en pequeñas y medianas empresas.
También destacó la necesidad de que la banca recupere la confianza de los clientes y del mercado, para lo que cuenta con dos bazas importantes, que son la regulación financiera y la unión bancaria que se está preparando.
"Pronto volveremos a ser un baluarte del crecimiento de la economía española", pero es fundamental que sigamos trabajando en recuperar la confianza, ya que "sin confianza no hay banca", sentenció.
De momento, el sector financiero español está pasando por un punto de inflexión, en el que se empiezan a notar dinámicas positivas en el crecimiento económico, el crédito, la confianza en el sector financiero y en la calidad de los balances de las entidades", dijo.
En cuanto al nuevo marco regulatorio del sector que se prepara, para Sáenz de Tejada debe garantizar la solidez del sector", con ratios de capital más exigentes que hasta ahora.
También debe contribuir la regulación a reducir el apalancamiento de las entidades y a promover la transparencia, aunque debe encontrar el "punto justo" de equilibrio.
En este escenario, la unión bancaria es un avance "sustancial" que ayudará a ejercer una supervisión más homogénea de las entidades y supone, por tanto, un mismo terreno de juego para el sector en toda la zona euro.



