El anterior propietario de la franquicia fue 'forzado' por la propia liga a vender después de verter comentarios racistas
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El ex director ejecutivo de Microsoft, Steve Ballmer, ha llegado a un acuerdo con el dueño de Los Ángeles Clippers, Donald Sterling, para comprar la franquicia de la NBA, siempre considerado como el 'hermano pobre' del otro equipo de la ciudad, Los Ángeles Lakers. Según diversos medios estadounidenses, el acuerdo alcanzado ronda los 2.000 millones de dólares.
Sterling, propietario del club, ha sido 'forzado' a vender su participación por la propia NBA, después de que se descubriese hace unas semanas que había hecho una serie de comentarios racistas a su esposa, Shelly. Según trascendió entonces, después de que la mujer del multimillonario empresario estadounidense se dejase ver en el palco del equipo con varias personas de raza negra, él le dijo que no quería "que le trajera negros a su pabellón", y que, de hacerlo, se abstuviese de colgar fotos con ellos en las redes sociales.
Dichos comentarios saltaron al conocimiento público, lo que provocó una firme reacción de la NBA: Sterling fue sancionado de por vida para no poder volver a entrar a un pabellón donde se jugase un partido de la liga de baloncesto más popular del mundo, y fue 'invitado' a salir del accionariado del club. Todo ello además de una multa económica de casi dos millones de euros.
Aunque ha recibido críticas unánimes de todo el sector del baloncesto estadounidense, incluyendo a los propios jugadores de su equipo, a Sterling no le han faltado ofertas por la propiedad de los Clippers, uno de los mejores equipos en la liga este año, con estrellas como Blake Griffin o Chris Paul. Finalmente, ha sido Steve Ballmer, conocido por ser quien sucedió a Bill Gates al frente de Microsoft en 2008, cargo que ostentó hasta el pasado 14 de febrero de 2014, quien se llevó el gato al agua.
Ballmer es una de las personas más ricas del mundo, con una fortuna que Forbes calculó en 2013 en 15.200 millones de dólares. No obstante, su gestión al frente de Microsoft, compañía de la que fue cofundador, tuvo más sombras que luces, y, de hecho, el año pasado una revista especializada le nombró 'El peor CEO del mundo'. Entre las operaciones que lideró, se encuentra la compra de la compañía teléfonica finlandesa Nokia. A sus 58 años, no se le conoce otra ocupación desde que dejó Microsoft, aunque mantiene inversiones en varias empresas tecnológicas.







