La popularidad de don Juan Carlos entró en declive tras sus aficiones a la caza, sus peculiares 'amigos' y los escándalos de corrupción que han salpicado a la Casa Real
El Rey Juan Carlos nació en Roma el 5 de enero de 1938. Fue proclamado el 22 de noviembre de 1975, tras la muerte de Franco, de acuerdo con la Ley de Sucesión en la Jefatura del Estado de 1947. La Constitución española de 1978, lo reconoce expresamente como rey de España y legítimo heredero de la dinastía histórica de Borbón, otorgándole la jefatura del Estado.
A lo largo de su reinado, el Rey ha gozado de un elevado apoyo popular tanto en España como en Iberoamérica. Sin embargo, en 2012 esta tendencia cambió de forma drástica y el apoyo se redujo hasta el punto de que, en abril de 2013, un 53% de la población desaprobaba la forma en que desempeñaba sus funciones, aunque manteniendo una valoración positiva superior con respecto a las diferentes partes del organigrama político español.
El papel del rey durante la Transición española y su intervención para frenar el intento de golpe de Estado de 1981, su apoyo a la unidad europea y su contribución a la hora de estrechar relaciones diplomáticas, han sido objeto de diversos homenajes, reconocimientos, premios y galardones internacionales como el Premio Carlomagno (1982), el Premio Félix Houphouët-Boigny para la Búsqueda de la Paz de la Unesco (1995), la "Medalla de la Democracia" de la Universidad Yeshiva (1997), el Premio "Estadista Mundial" de la Fundación Appeal of Conscience (1997) o el Premio Estatal de la Federación Rusa (2011), entre otros. Sobre su papel durante los primeros años de su reinado, la revista Time publicaría que el rey Juan Carlos surgió "como uno de los héroes más improbables e inspiradores de la libertad del siglo XX, desafiando un intento de golpe militar que buscaba subvertir a la joven democracia posfranquista de España".





