Pensiones, nuevos impuestos y adiós a los privilegios políticos, principales líneas de actuación del sustituto de Berlusconi
Mario Monti, sustituto de Silvio Berlusconi al frente del Gobierno de Italia, se enfrenta a la dura tarea de preparar nuevos y más duros recortes en la economía italiana; una tarea impopular que ha asumido este tecnócrata y que tendrá como principal objetivo evitar la bancarrota.El plan de ajuste presupuestario que prepara será de entre 20.000 y 25.000 millones de euros para tratar de compensar los costes de financiación que se han disparado en las últimas semanas por el acoso de los mercados, que hizo que la prima de riesgo de la deuda italiana llegará a los 570 puntos básicos.
Menos gasto público, culminar la reforma de las pensiones y abaratar el despido son algunas de las medidas que ya prepara el ex comisario europeo, que hoy dará a conocer al Gobierno ‘de emergencia’ y ‘de unidad’ tras la renuncia forzada de Berlusconi.
Otra línea de actuación será la introducción de nuevos impuestos o la recuperación de algunos, como el que gravaba la vivienda habitual, y un tributo similar al del Patrimonio para quienes dispongan de bienes por encima del millón de euros.
La reducción del gasto en la Administración como línea argumental formará asimismo parte del trabajo de Mario Monti. Italia es uno de los países con mayor número de cargos públicos, coches oficiales y privilegios para los políticos. Algo que, muy a pesar de la clase política italiana, también se verá afectado por la tijera del nuevo primer ministro.

