El INE confirma el estancamiento de la economía española
El Instituto Nacional de Estadística confirmó es miércoles el estancamiento de la economía española en el tercer trimestre, convalidando así los datos de Contabilidad Nacional adelantados la semana pasada tanto por el propio INE como por el Banco de España. En términos interanuales, la economía española ha registrado un crecimiento del 0,8%.
De julio a septiembre, la demanda nacional ha presentado un comportamiento más positivo que en el trimestre precedente. Sin embargo, el sector exterior se ha comportado de forma menos pujante que de abril a junio. La aportación de la demanda nacional al PIB se sitúa en -1,2 puntos, medio punto menos negativa que en el trimestre precedente, y la demanda externa reduce su contribución al crecimiento, de 2,5 a 2,0 puntos.
La contribución menos negativa de la demanda nacional en este trimestre tiene su origen en el comportamiento más favorable tanto del gasto en consumo de los hogares, que mejora siete décimas su crecimiento, como de la inversión en capital fijo, que aunque todavía presenta tasas de crecimiento negativas, mejora más de un punto el registro del trimestre precedente.
Por su parte, el gasto final de las Administraciones Públicas continúa su trayectoria descendente, estimándose un crecimiento seis décimas más negativo que en el trimestre anterior.
El empleo, medido en términos de puestos de trabajo equivalentes a tiempo completo, acentúa su decrecimiento interanual en ocho décimas, hasta situarse en el -1,9%. Este resultado supone la reducción de casi 327 mil empleos netos a tiempo completo en un año. A escala agregada, los resultados en todas las ramas de actividad son peores. Así, en términos interanuales, la construcción pierde más de dos puntos porcentuales (más de 222.000 empleos), la industria, ocho décimas (casi 40.000) y los servicios, siete décimas (casi 44.000).
Finalmente, las ramas primarias pierden algo más de un punto (21.000 empleos a tiempo completo).
De julio a septiembre, la demanda nacional ha presentado un comportamiento más positivo que en el trimestre precedente. Sin embargo, el sector exterior se ha comportado de forma menos pujante que de abril a junio. La aportación de la demanda nacional al PIB se sitúa en -1,2 puntos, medio punto menos negativa que en el trimestre precedente, y la demanda externa reduce su contribución al crecimiento, de 2,5 a 2,0 puntos.
La contribución menos negativa de la demanda nacional en este trimestre tiene su origen en el comportamiento más favorable tanto del gasto en consumo de los hogares, que mejora siete décimas su crecimiento, como de la inversión en capital fijo, que aunque todavía presenta tasas de crecimiento negativas, mejora más de un punto el registro del trimestre precedente.
Por su parte, el gasto final de las Administraciones Públicas continúa su trayectoria descendente, estimándose un crecimiento seis décimas más negativo que en el trimestre anterior.
El empleo, medido en términos de puestos de trabajo equivalentes a tiempo completo, acentúa su decrecimiento interanual en ocho décimas, hasta situarse en el -1,9%. Este resultado supone la reducción de casi 327 mil empleos netos a tiempo completo en un año. A escala agregada, los resultados en todas las ramas de actividad son peores. Así, en términos interanuales, la construcción pierde más de dos puntos porcentuales (más de 222.000 empleos), la industria, ocho décimas (casi 40.000) y los servicios, siete décimas (casi 44.000).
Finalmente, las ramas primarias pierden algo más de un punto (21.000 empleos a tiempo completo).

