Tienes activado un bloqueador de publicidad

Intentamos presentarte publicidad respectuosa con el lector, que además ayuda a mantener este medio de comunicación y ofrecerte información de calidad.

Por eso te pedimos que nos apoyes y desactives el bloqueador de anuncios. Gracias.

Opinión |
Miércoles, 16 de Julio de 2014

Murcia 'Sí Typical'

Nunca supe si la campaña para la promoción turística de Murcia 'no typical' era buena o mala, mediopensionista o de mar y montaña. Si atraía a turistas o los espantaba. Si servía al propósito público de llamar la atención sobre la Región o era un mero chiste privado para consumo interno. Sólo sé que a mí, contra la opinión crítica bastante extendida, esa campaña me agradó, qué vamos a hacer. Pero, en efecto, yo tiendo a lo inmensamente minoritario, si no a lo directamente marginal. No soy ni un cazador de tendencias, ni un tipo que se zambulla por su gusto en la confortable 'mainstream', ni un turista hipotético que pueda venir a la Región: sólo soy un murciano no típico que siempre está deseando la mínima coartada para salir de sus límites fronterizos. ¿Cómo voy a saber lo que es vender la Región si yo mismo no sabría enumerar exactamente cuáles son los decisivos atractivos para comprármela?

 

Así que no puedo hablar de aquella campaña como si formara parte de lo que llaman "masa crítica turística". Desconozco si, para esa masa, el 'no typical' hacía más apetecible la idea de visitar este territorio o, por contra, era más bien como aquella tan desgraciada del "ven y cuéntalo" de la entonces consejera de turismo vasco Rosa Díez cuando arreciaban los crímenes de ETA. Ni siquiera sé si la gente de fuera se enteró de qué tratábamos de vender con lo de 'no typical', si un cortauñas multifuncional o una Región anómala. Pero a mí, como redomado rarito, me fascinaba la idea de convocar al turismo de sol y moscas a la Región por el método de encolerizarlo, provocándolo con anuncios que supuestamente anunciaban Murcia en los que un humorista catalán que se hacía llamar Karabatic salía cantando ópera, y no rebozándose en el cieno terapéutico con gusanos de Lo Pagán. Pero los críticos de la campaña 'no typical' dijeron que, al igual que la ironía no funciona en la radio, el refinamiento publicitario chistoso no amontona turistas en 'charters' hacia Murcia.

 

Aquella campaña-otra de 'no publicidad' de la 'no-Región' se dio por fracasada, o al menos por poco entendida. Y ahora hemos vuelto a un lema turístico murciano tan lejano en el tiempo que casi nos topamos con la figura bamboleante de don Manuel Fraga Iribarne saliendo por la puerta del ministerio de Información y Turismo. Murcia, la 'Costa Cálida'. La 'Costa Cálida' otra vez. Casi creemos escuchar de nuevo el libreto zarzuelero de don Francisco Camprodón Lafont con aquello de 'Costas las de Levante/ Playas las de Lloret/ Dichosos los ojos/ Que os llegaron a veeeer'... No dudo de que la mayor parte de los operadores turísticos que comercian con la marca regional habrán respirado aliviados. Desde luego, con lo de 'Costa Cálida' no parece que estemos tratando de colocar Murcia como sí hacía lo de Karabatic, algo así como si la Región fuese una ininterrumpida fiesta neoyorkina del matrimonio Gershwin en su duplex de Park Avenue con toda la izquierda exquisita. Hay en 'la Costa Cálida' un innegable aroma a aceite reutilizado en esa fritanga llena de tipismo. Pero, con bastante probabilidad, es la publicidad que puede tener cierta eficacia, nos guste a los raros o no. Supongo que la reedición de 'Costa Cálida' es lo que quiere el turismo que -presuntamente- está aguardando ahí afuera a convencerse de que los murcianos no moramos en una inquietante dimensión desconocida.

Con tu cuenta registrada

Escribe tu correo y te enviaremos un enlace para que escribas una nueva contraseña.