El plazo que la Liga de Fútbol Profesional da a Jesús Samper para cumplir sus ratios económicos de ingresos y gastos acaba este jueves a las 12 de la noche
El Real Murcia vivirá este jueves su particular sprint final para conseguir mantenerse en la categoría de Segunda División, ya que hasta esta noche a las 00.00 horas tiene su presidente, Jesús Samper, para conseguir que el club cumpla con los ratios económicos de ingresos y gastos que exige la Liga de Fútbol Profesional para permanecer en el fútbol profesional.
Javier Tebas, presidente de la LFP, aseguró ayer tarde, tras la asamblea general ordinaria y extraordinaria de este organismo que, a esa hora, el Murcia y el Racing de Santander son los dos clubes que bajarían de categoría por incumplir estos ratios: "Hoy no cumplirían los requisitos el Racing y el Murcia. Por los contactos que he mantenido con ambos clubes no lo tienen resuelto".
Tebas negó que el problema del Murcia sea por la deuda con Hacienda, o no sólo por ésta: "No es un problema exclusivo de la deuda con la Agencia Tributaria. La LFP aprobó el año pasado unos ratios económicos para poder competir que dependen de la deuda respecto al resto de ingresos". Así las cosas, el propio dirigente aseguró que "sospecho que no lo tienen fácil a estas horas".
¿Qué son los ratios que ahora amenazan al Murcia? El propio Tebas lo explica: "Su función es que tengamos las mínimas garantías de que se van a poder pagar impuestos y jugadores. Permitir competir a clubes que tengan todo embargado sería una competencia desleal. La mayoría de los clubes paga. La Liga no se puede permitir la posibilidad de que haya clubes que no puedan pagar".
"Este ratio es una cantidad y va a ir disminuyendo hasta 2020, que seremos mucho más exigentes. Hoy es un ratio fácil y cuando los clubes no lo pueden cumplir significa que su situación económica es muy complicada", declaró también.
Además aseguró que se mostrarán inflexibles: "Tenemos una norma presupuestaria en la que no se levanta la mano, no somos un grupo de amigos, somos un grupo que tenemos que cumplir nuestros estatutos, las normas aprobadas por todos los clubes. Hay unos ratios. No se levanta la mano, se cumplen las normas".
Un descenso casi mortal
Si Jesús Samper no pudiera revertir la situación en la 'cuenta atrás' hasta las doce de la noche, un hipotético descenso a Segunda División B sería prácticamente mortal para la entidad murcianista. El club aprobó hace un par de años un convenio para salir de la administración concursal en la que entonces se encontraba inmerso que contemplaba que en las temporadas siguientes estaría una serie de años en Segunda División y otros en Primera, lo que le garantizaría unos ingresos que le permitirían hacer frente a los pagos previstos.
Ante el incumplimiento de los objetivos deportivos, Samper ya se vio obligado a aplazar varios pagos del convenio, algo que no ha evitado que alguno de los acreedores haya denunciado ante los juzgados ese incumplimiento.
Entre estos denunciantes se encontraba incluso la Agencia Tributaria, que llegó a solicitar la liquidación del club. La semana pasada Samper se reunió con Hacienda, llegando a un principio de acuerdo que parecía restablecer la confianza en el seno murcianista. Este jueves, no obstante, la situación vuelve a ser crítica y de compás de espera.







