La Comunidad propone endosar las ayudas pendientes, un millón de euros, a las entidades financieras, lo que generaría más gastos para los empresarios
Los concesionarios de vehículos han mostrado su inquietud por el retraso en el cobro pendiente de las ayudas correspondientes al año 2010 del Plan Prever regional, que asciende a casi un millón de euros. Los empresarios han manifestado esta preocupación tras la oferta hecha desde la Administración del endoso de la subvención a las entidades financieras, una propuesta que califican de inapropiada porque tendrían que afrontar costes añadidos derivados de la correspondiente gestión financiera. De esta forma perderían parte de los beneficios obtenidos con la venta de los vehículos.Los empresarios no desean tener que hacer frente a los intereses financieros que se sitúan entre el 7 y 8% ni de la comisión que generaría la cesión al banco o caja de ahorro de la deuda contraída por la Comunidad Autónoma en concepto de derecho de cobro por el Plan Prever regional, según declaró el presidente del Gremio Regional de Talleres de Reparación de Vehículos, Gretamur, Francisco Hernández, tras la reunión celebrada hoy en la Fremm para tratar la propuesta de la Administración. Gretamur engloga a 74 concesionarios.
En esta misma reunión, también se ha informado a los asistentes sobre el calendario de pago pendiente desde la Administración. De los dos millones de euros comprometidos en su día, los concesionarios han recibido un millón, mientras que está pendiente el pago de una cantidad similar, que es la que reclaman los concesionarios.
Desde la paralización del pago de las ayudas por el plan, desde FREMM se han mantenido tres reuniones claves con los consejeros de Empresa, dos de ellas con el anterior titular, Salvador Marín, y hace unos días con el actual, José Ballesta. Una comisión de Gretamur tiene previsto solicitar un cuarto encuentro en breve con este último.
El Plan Prever CARM impulsó la venta de vehículos de 17.430 vehículos en la Región entre enero y junio de 2010, lo que permitió la renovación del parque móvil en un momento donde la tendencia del mercado era a la baja progresiva desde el año 2008, en el que registró una caída del 41,9% de las ventas.

