La ganancia operativa fue de 1.210 millones (132 millones de euros), cuando un año antes se había producido una pérdida de 577 millones (63 millones de euros).
El fabricante de automóviles Volvo Cars obtuvo un beneficio neto de 535 millones de coronas suecas (58 millones de euros) en el primer semestre del año, informó hoy la compañía, que pertenece a la china Geely.
La fuerte demanda experimentada en mercados clave como China, Suecia y Europa Occidental fue determinante para revertir la pérdida neta de 778 millones (85 millones de euros al cambio actual) registrada en el mismo período de 2013.
La ganancia operativa fue de 1.210 millones (132 millones de euros), cuando un año antes se había producido una pérdida de 577 millones (63 millones de euros).
Los ingresos entre enero y junio crecieron un 15 por ciento hasta 64.765 millones (7.074 millones de euros):
Volvo Cars vendió 229.013 vehículos en el primer semestre, casi un 10 por ciento más.
El presidente y director ejecutivo de Volvo Cars, Håkan Samuelsson, resaltó en un comunicado que el resultado es "sólido y estimulante".
El balance del fabricante sueco llega una semana antes del lanzamiento mundial de los nuevos Volvo XC90, que la compañía considera que puede ser un nuevo impulso para la marca.
Volvo Cars es propiedad de la china Geely, que controla el 51 por ciento de las acciones del fabricante sueco tras comprárselo hace cuatro años a la multinacional estadounidense Ford.







