La entidad está modificando sus 302 sucursales en la zona de Levante para adecuarla a su nueva imagen corporativa
BMN-Cajamurcia va a culminar el proceso de implantación de su nueva identidad corporativa con la rotulación de sus distintos edificios y oficinas, como ya adelantó Murciaeconomía. Esta acción ya ha comenzado en la Región y en la zona de Levante, donde la entidad cuenta con 302 oficinas, y se desarrollará hasta finales de año con el fin de homogeneizar la imagen de toda su red comercial y operativa (sucursales, sedes territoriales, centros informáticos, etc.).
El banco también va a modificar la rotulación en el resto de oficinas que tiene repartidas en Andalucía, Islas Baleares, Madrid y Castilla-La Mancha.
La rotulación de la nueva marca se acomete ahora tras haber modificado paulatinamente la mayor parte de elementos corporativos y de contacto de la entidad, tanto internos como externos, desde la página web hasta su comunicación con los clientes: intranet, banca online, redes sociales, carteles y folletos, cartas, anuncios, etc.
La renovación de la imagen de BMN-Cajamurcia viene a reafirmar y transmitir las fortalezas de la entidad: posicionamiento, proyecto de futuro, solidez, estabilidad y un modelo de negocio centrado en el compromiso territorial y en sus clientes.
La nueva banca mediterránea
La marca de la entidad –integradora y cercana– se concibe como un elemento vertebrador que refleja mejor su realidad, su rearme corporativo y comercial. Se ha diseñado para cubrir un espacio propio, heredado de sus orígenes, añadiendo un toque de exclusividad que transmite su búsqueda de la excelencia.
Las marcas territoriales que integran la entidad, Cajamurcia, Caja Granada y Sa Nostra, mantienen su presencia, pero BMN pasa ahora a ser el elemento vertebrador con la que se refuerza la imagen de unidad y solidez.
Dos lemas acompañan a la nueva marca. El corporativo: La nueva banca mediterránea, que refleja sus orígenes y posicionamiento institucional; y el comercial: Un banco para ti, que pone el acento en la cercanía de BMN y en su concepto de banca minorista.
Concepto creativo
La nueva imagen de BMN se basa en la solidez y estabilidad de su tipografía. El trazo inclinado, inspirado en las olas, es un gesto de proximidad, cortesía y flexibilidad. El color principal, grafito, transmite fuerza, seriedad y durabilidad. Por su parte, el magenta aporta diferenciación, cortesía y refleja su apuesta por las nuevas tecnologías y la conectividad.
La evolución de la marca pretende situar a BMN como una entidad que, sin perder el legado de la cercanía con los clientes, va a la vanguardia y transmite un concepto de solidez y apuesta por las nuevas tecnologías. Un banco que muestra una gran proximidad tanto en las oficinas como en el entorno digital.







