El subdirector general de Urbanismo y la jefa del servicio de Urbanismo de la dirección general de Vivienda han presentado su dimisión por el caso de presunta corrupción
El subdirector general de Urbanismo y Ordenación del Territorio, José María Ródenas, y la jefa del servicio de Urbanismo de la dirección General de Vivienda, Margarita Ros, han presentado hoy su dimisión, por su implicación en el 'caso Roblecillo', sobre presunta corrupción en el convenio para reurbanizar esta zona de Caravaca de la Cruz.
Ródenas y Ros pusieron el pasado 31 de octubre su cargo, de libre designación, a disposición del anterior consejero de Fomento, Manuel Campos, y no ha sido hasta hoy cuando se ha materializado su dimisión, aceptada esta mañana por el sustituto de Campos, el recién nombrado Francisco Bernabé.
Bernabé, que esta mañana ha asistido a la toma de posesión de su sustituto al frente de la alcaldía de La Unión, Julio García Cegarra, ha explicado que la decisión de ambos jefes de área "les honra", al tiempo que se ha mostrado seguro de su inocencia.
Así mismo, ha afirmado que restituirá a ambos en sus respectivos cargos una vez que se hayan aclarado los hechos.
Estas dimisiones se suman a la del secretario general de la consejería de Fomento, Obras Públicas y Ordenación del Territorio, Amador López, quien hizo lo propio el pasado octubre tras ser imputado, junto a otras 30 personas, por el instructor del llamado caso El Roblecillo.
El juzgado que instruye el llamado caso El Roblecillo, sobre presunta corrupción por el convenio aprobado para urbanizar una finca de Caravaca del mismo nombre, ha imputado también al alcalde de la población, Domingo Aranda; al ya ex secretario general de Obras Públicas y a otra treintena de personas, entre las que se encuentran concejales, empresarios y ex altos cargos del gobierno regional.
Según el auto judicial, los imputados pudieron de una u otra forma tener participación en las gestiones llevadas a cabo para conseguir la recalificación presuntamente irregular de esta finca, de casi 500 hectáreas, para permitir la construcción de 8.000 viviendas y un campo de golf.

