Con ‘picos’ de hasta mil empleados, la revisión de equipos ha supuesto 250.000 horas de trabajo
La refinería de Repsol en el Valle de Escombreras ha finalizado una parada de mantenimiento que ha supuesto una inversión de 20 millones de euros y un total de 250.000 horas de trabajo, con picos de hasta mil empleados.
Estos trabajos de mantenimiento, ha informado la petrolera en un comunicado, han afectado a las unidades de combustibles de la planta, que ya vuelven a funcionar con normalidad y de forma "óptima".
Durante esta parada de mantenimiento se han llevado a cabo trabajos de revisión de los equipos, y también se han ejecutado diversas acciones para mejorar el rendimiento energético de las unidades y su desempeño medioambiental.
Así, por ejemplo, se han realizado inversiones en tecnologías de refino de petróleo que ponen a esta planta a la cabeza de España en el aprovechamiento al máximo de la energía reduciendo las necesidades de consumo energético y, con ello, las emisiones de dióxido de carbono.
Con esas nuevas tecnologías, la refinería pretende seguir avanzando en su objetivo de reducir esas emisiones contaminantes en un 22 por ciento de cara al año 2016.
La parada se ha desarrollado "sin incidentes y en tiempo y forma", y ha finalizado con éxito gracias, según la compañía, a un gran trabajo de coordinación que ha permitido actuaciones simultáneas en diferentes unidades de forma segura.







