Hydro Management, la empresa constructora de la desaladora de Escombreras, ya se ha cansado de las promesas y compromisos incumplidos y vuelve a los tribunales.
Esta empresa, propiedad en un 75% de Cobra -filial de ACS- y el 25% restante en manos de empresarios murcianos, llegó a un acuerdo en abril con la Comunidad Autónoma por el que la Administración regional se comprometía a liquidar las deudas pendientes con los propietarios de la desaladora y, a cambio, estos retiraban una demanda de resolución del contrato y una penalización que hubiese supuesto el desembolso de 585 millones de euros.
En definitiva, se evitaba así que la Comunidad ‘se sentara en el banquillo’.
Tras el acuerdo, durante los dos primeros meses Hacienda asumió los pagos, pero después ha dejado de hacerlo y vuelve a acumular deuda.
Estos pagos mensuales eran de 1,1 millones de euros por el agua desalada y en torno a los 400.000 euros por los costes variables.
Produciendo a un 40% de la capacidad, de las instalaciones de Escombreras están saliendo los volúmenes de agua previstos y todo listo para que partir de las próximas semanas se produzca a un 70%, pero los retornos económicos no se están produciendo y, de nuevo, la demanda judicial está sobre la mesa.

