Los informativos se harán desde los estudios de La Verdad TV y, para el resto de programas, quiere alquilar los locales de Thader TV en Molina
Aunque Grupo Secuoya conoció oficialmente su victoria en el concurso del contrato de 7 Región de Murcia hace apenas un par de días, la 'máquina' hace ya semanas, incluso meses, que venía trabajando y el proyecto se encuentra muy perfilado.
Un 'pajarito' ha contado a Murciaeconomía que, independientemente de lo que ocurra con los anunciados recursos del resto de concursantes por el contrato, la idea que maneja el grupo empresarial es tenerlo todo 'engrasado' para la Semana Santa, por lo que la fecha marcada en el calendario para el inicio de emisiones es en torno al 10 de marzo. La productora madrileña quiere empezar fuerte y nos cuentan que su intención es ofrecer unas "espectaculares" retransmisiones de los desfiles procesionales.
La nueva 7RM se va a mirar en dos espejos: el de Canal Sur y el de Onda Azul, televisión pública del ayuntamiento de Málaga.
En este contexto de ir despejando incógnitas, Secuoya podría tener ya incluso decidido cuál va a ser su 'casa' en Murcia. O sus casas, mejor dicho.
Los informativos parece que seguirán realizándose desde los estudios de La Verdad Televisión, en el camino viejo de Monteagudo, dentro del recinto del emblemático periódico murciano. Desde allí se vienen realizando desde que el Gobierno regional decidió resolver el anterior contrato con GTM. Cuentan a Murciaeconomía algunas fuentes que el acuerdo entre ambas partes ya está prácticamente cerrado.
Y el resto de programas podrían ser alojados en los antiguos estudios de Thader TV, en la entrada de Molina de Segura. Estos estudios se encuentran vacíos desde que esta televisión, promovida por varios ayuntamientos de la Vega Baja liderados por el de Molina, echara el cierre en febrero de 2011 debido a problemas de insolvencia provocados, según dijeron entonces los gestores del canal, por los impagos a los que se comprometieron dichos consistorios. Estas instalaciones, junto con el resto de bienes del canal, se encuentran bajo administración judicial, y el juzgado trata de venderlos para tapar el 'agujero' de la deuda que entonces se dejó.

