El trabajador, que ha sido suspendido de empleo, también habría estafado a la propia entidad
Agentes de la Guardia Civil han detenido a un empleado de una oficina de Cajamar en Águilas tras desvelar decenas de estafas a clientes por varios millones de euros, de cuyo fraude la propia entidad ha sido víctima y parte activa en la investigación policial, informa la Delegación del Gobierno.
Los detalles de la operación no han sido revelados, ya que se encuentra abierta y se ha decretado el secreto de las actuaciones.
La operación, denominada 'Tapadera', se inició a raíz de la denuncia presentada ante la Guardia Civil por Cajamar contra un empleado de su sucursal en Águilas (Murcia), ya que sospechaban de la comisión de actividades irregulares e ilícitas en el ámbito de sus competencias.
La entidad ha puesto a disposición de los investigadores todos los recursos humanos y materiales necesarios para el total esclarecimiento de los hechos, dada la complejidad de la investigación y el elevado número de clientes afectados.
Los clientes afectados por el fraude han sido "debidamente atendidos e informados", tanto por los investigadores de la Guardia Civil especializados en delincuencia económica como por la propia entidad bancaria, para evitar una injustificada e innecesaria alarma, dado el ámbito local del fraude.
Las operaciones financieras fraudulentas que han sido detectadas ascienden a varios millones de euros y se ha venido desarrollando durante varios años "en un complejo y opaco entramado financiero" diseñado por el supuesto autor, que ha sido descubierto finalmente por los servicios de control interno de la entidad.
La operación policial sigue abierta, y todos los esfuerzos de la Guardia Civil de la Región se han centrado, por un lado, en la debida atención a las numerosas víctimas que se han puesto en contacto con los investigadores, al objeto de recabar información sobre el asunto, y también por desarrollar una profunda y amplia investigación para conseguir el pleno esclarecimiento de todas las actividades fraudulentas detectadas.
El empleado ha sido suspendido de empleo y sueldo.
Los detalles de la operación no han sido revelados, ya que se encuentra abierta y se ha decretado el secreto de las actuaciones.
La operación, denominada 'Tapadera', se inició a raíz de la denuncia presentada ante la Guardia Civil por Cajamar contra un empleado de su sucursal en Águilas (Murcia), ya que sospechaban de la comisión de actividades irregulares e ilícitas en el ámbito de sus competencias.
La entidad ha puesto a disposición de los investigadores todos los recursos humanos y materiales necesarios para el total esclarecimiento de los hechos, dada la complejidad de la investigación y el elevado número de clientes afectados.
Los clientes afectados por el fraude han sido "debidamente atendidos e informados", tanto por los investigadores de la Guardia Civil especializados en delincuencia económica como por la propia entidad bancaria, para evitar una injustificada e innecesaria alarma, dado el ámbito local del fraude.
Las operaciones financieras fraudulentas que han sido detectadas ascienden a varios millones de euros y se ha venido desarrollando durante varios años "en un complejo y opaco entramado financiero" diseñado por el supuesto autor, que ha sido descubierto finalmente por los servicios de control interno de la entidad.
La operación policial sigue abierta, y todos los esfuerzos de la Guardia Civil de la Región se han centrado, por un lado, en la debida atención a las numerosas víctimas que se han puesto en contacto con los investigadores, al objeto de recabar información sobre el asunto, y también por desarrollar una profunda y amplia investigación para conseguir el pleno esclarecimiento de todas las actividades fraudulentas detectadas.
El empleado ha sido suspendido de empleo y sueldo.







