El proyecto elegido fue el del ingeniero Leonardo de Tejada y el director de las obras el ingeniero Evaristo Churruca
El 31 de enero de 2015 se cumplieron 150 años desde la puesta en servicio del Faro de Cabo de Palos. Han sido 150 años salvando vidas y guiando a los navegantes, que bien merecen una reseña histórica de lo que le ha sucedido a este gran edificio, incansable guardián de los mares, durante su extensa trayectoria vital.
El faro fue construido en 1864, sobre un alto promontorio situado en el Cabo de Palos, y para ello hubo que demoler previamente una torre vigía construida en el siglo XVI, durante el reinado de Felipe II. En su momento hubo ciertas dudas sobre si construir el faro en su ubicación actual o en el Islote de las Hormigas. Finalmente, y por razones de seguridad, se decidió aprobar la primera de las opciones.
Desde que se planificó su construcción, se presentaron hasta cuatro proyectos de los ingenieros Constantino Germán (1839), José Mª Borregón (1857), Carlos Mondejar (1859) y Leonardo de Tejada (1862). Finalmente, se aprobó este último proyecto, y se nombró como director de las obras al ingeniero Evaristo Churruca. Estas obras concluyeron el 18 de diciembre de 1864, instalándose una linterna y un aparato óptico de la casa francesa Henry Lepaute, siendo la lámpara, modelo Legrand, alimentada por aceite de oliva. El faro entró, por fin, en servicio el 31 de enero de 1865.
El sistema de alimentación pasó sucesivamente del aceite de oliva al aceite de parafina de Escocia y al petróleo común. En el año 1919 se instaló la lámpara Chance Brothers, de 85 mm., que prestó servicio hasta el año 1960, fecha en que el faro fue electrificado. Entre los años 1981 y 1982 se instalaron sucesivamente un radiofaro omnidireccional, una sirena acústica para la niebla y una estación omega diferencial. Actualmente todos estos sistemas han desaparecido, estando instalada desde el año 2002, una estación DGPS que forma parte de la Red nacional, y en concreto de la del Mediterráneo Sur.
El Faro de Cabo de Palos fue creado como faro escuela, para formar a los aspirantes al cuerpo nacional de torreros. En cuanto a la creencia de que el faro fue construido por catalanes, apoyada por la rima popular:
El faro de Cabo de Palos
Lo hicieron los catalanes
Y ha de durar
Mientras que duren los mares.
Es debido a que los tres capataces de la obra, naturales de La Aljorra y El Albujón, se apodaban “los catalanes” porque sus familias habían emigrado a Barcelona.
También es interesante comentar que este coloso ha sido testigo de numerosos naufragios, como el del trasatlántico Sirio, donde perdieron la vida más de 200 personas, o los del Casenga, Monte Toro, Izaro, Isla Gomera, etc.
Actualmente, este gran faro tiene un expediente abierto para declararlo Bien de Interés Cultural.
Por último, aquí se relacionan las principales características técnicas actuales del faro:
Nombre: Faro de Cabo de Palos (Señal nº 23800, del Libro de Faros)
Posición: 37º 38, 082’N - 01º 41, 416’ W
Color de la luz: Blanco
Ritmo de la luz: Gp D (2) B 10s.
Fases Luz/oscuridad: 0,3 + 2,2 + 0,3 + 7´2 = 10 s.
Marca diurna: Torre cilíndrica y edificio gris.
Alcance: 23 m. n.
Altura: 81 m.





