La entidad española ya controla, como primer accionista, el 44,1% del capital
CaixaBank ha anunciado hoy una oferta de compra sobre el 100% del banco portugués BPI, del que ya posee el 44,1% del capital, siendo el primer accionista.
La oferta de compra, en metálico, alcanzaría los 1.081 millones de euros, a un precio de 1,329 euros por acción, un 27% superior al precio de cierre de BPI de ayer, 16 de febrero.
CaixaBank, entidad presidida por Isidro Fainé, considera fundamental que su capacidad de voto en BPI esté en proporción a su participación económica.
La oferta, que se registrará en la Comissão do Mercado de Valores Mobiliários portuguesa (CMVM) una vez se reciban las aprobaciones regulatorias pertinentes, se estima que se completará durante el segundo trimestre de 2015.
Apoyo al equipo directivo de BPI
CaixaBank tiene previsto continuar apoyando al equipo directivo de BPI, cuya gestión ha logrado proteger a BPI de la inestabilidad que ha afectado al sistema financiero durante los últimos años. CaixaBank confía en que el actual equipo gestor sabrá aprovechar la recuperación económica de Portugal.
En este sentido, para facilitar la mejora de la rentabilidad de BPI en el mercado portugués, CaixaBank analizará y planteará potenciales áreas de cooperación entre las dos entidades con el objetivo de desarrollar sinergias, reducir costes e incrementar fuentes de ingresos, manteniendo vigente la actual alianza de banca-seguros de BPI con la aseguradora Allianz. Se prevé que estas nuevas iniciativas permitan a BPI obtener sinergias que beneficiarán a todos los accionistas de la entidad y reducir el ratio de eficiencia recurrente de BPI en Portugal del 85% a cierre del ejercicio 2014 al entorno del 50% en 2017.
La inversión en BPI se inició en 1995 con una visión estratégica a largo plazo y con una voluntad de apoyo a BPI con el objetivo de ser un banco de referencia en Portugal. Dentro de esta estrategia, que sigue vigente, la voluntad actual de CaixaBank es finalizar la asimetría que actualmente existe entre su participación económica y su representación en el consejo e incrementar su participación en el capital social reforzando así su papel en el desarrollo futuro de BPI.
En el año 2012, CaixaBank obtuvo una dispensa de la CMVM para sobrepasar el umbral de un tercio del capital sin lanzar una OPA obligatoria, debido a la existencia de limitaciones al derecho de voto de los accionistas y con sujeción a una serie de condiciones, como el compromiso de CaixaBank de no designar a consejeros adicionales a los cuatro consejeros designados hasta ese momento.








