La conservera de Calasparra fue adquirida con avales públicos, junto con Halcón, por el Grupo Mediterra
Conservas Fernández, propiedad del Grupo Mediterra Allimentación o, lo que es lo mismo, Cofrusa, también ha entrado en suspensión de pagos. Así lo recoge un auto del juzgado de lo Mercantil número Dos de Murcia, que da por acreditada la situación de insolvencia de la empresa de Calasparra con unas deudas que no especifica, pero superiores a los cinco millones de euros.
Esta es la tercera empresa del grupo que va a concurso de acreedores. Cofrusa alcanzó un acuerdo con los acreedores y levantó la suspensión de pagos, pero en el caso de Halcon Foods, el juez ordenó su liquidación.
Conservas Fernández dispone de una fábrica de más de 60.000 metros cuadrados y llegó a emplear a más de 300 trabajadores. Con la marca La Diosa, su especialidad es el envasado de alcachofa y pimiento.
Siendo propiedad del grupo de capital riesgo Inveralia, Conservas Fernández fue adquirida por un grupo de inversores en conjunto con Halcón Foods. Después llegó la familia Navarro (Cofrusa) quien se hizo cargo de ellas con un crédito sindicado de 33,5 millones de euros avalado por el Instituto de Fomento.
Precisamente el objetivo último de este crédito siempre ha estado bajo sospecha y aún debe dirimirse en los tribunales si el dinero se destinó al mantenimiento de Halcón y Conservas Fernández o si sirvió para enjugar las pérdidas de Cofrusa y de la inmobiliaria Proconsa.
En el concurso de la conservera de Calasparra, el administrador concursal nombrado es el abogado José Palazón.







