La empresa propone medidas de mejora y se marca objetivos de reducción de residuos y emisiones de CO2
Navanta Reparaciones Cartagena ha puesto en marcha el proyecto Oficina Verde, una iniciativa cuyos objetivos son concienciar a todos los empleados sobre el impacto de su actividad en la preservación del medio ambiente y la mejora en la gestión de residuos e insumos de oficinas (electricidad, agua, papel, tóner, etc.). Esta medida, cuyos primeros pasos se iniciaron el año pasado en todas las oficinas de Reparaciones, se ha extendido al Carenero. Con estas iniciativas además de la concienciación de los trabajadores y los ahorros energéticos y económicos, se pretende conseguir una importante reducción de las emisiones de CO2, disminuyendo la huella de carbono, consiguiendo ser más eco-eficientes.
El plan parte de un análisis de la situación actual, propone medidas de mejora y marca unos objetivos a conseguir. Por ejemplo, en el caso de la gestión de residuos en las oficinas, el punto de partida es que no hay segregación de residuos y hay un exceso de papeleras personales, por lo cual, entre las acciones adoptadas se encuentra la reducción de estas papeleras personales y su sustitución por puntos limpios de residuos en cada planta, junto con los paneles informativos correspondientes. El objetivo es incrementar un 60% el reciclaje de materiales como papel o tóner de impresora, así como la reducción del 20% en la generación de residuos.
En lo que se refiere al ahorro de energía eléctrica, se están instalando detectores de movimiento y luz; además, se está procediendo al cambio de luminarias, el acercamiento de los puestos de trabajo a las ventanas para aprovechar la luz solar o la aplicación de medidas de ahorro en ordenadores y fotocopiadoras. El objetivo es reducir un 25% el consumo eléctrico en un año. Sobre el consumo de agua, casi la tercera parte se produce por fugas en la red, a lo que se suma el riego del jardín de las instalaciones. Así, se adoptan medidas como la reparación de fugas o pérdidas de agua en las duchas, o la instalación de un sistema que permite controlar en tiempo real el consumo y la temperatura del agua, lo que facilita poder cortar el suministro cuando se detecta una fuga. Se estima que las medidas adoptadas, y en período de implantación, pueden ahorrar un 40% en el consumo de agua.
El cuarto apartado hace referencia a la reducción del material de oficinas, donde se pretende, por ejemplo, la supresión de las impresoras personales por centros de impresión, lo que facilita el control del material impreso; la utilización del papel por ambas caras o, incluso el almacenamiento del papel que se haya utilizado por una de sus caras, a fin de utilizar la cara no impresa para imprimir, por ejemplo, borradores. Estas medidas, junto con otras, como la búsqueda de papel reciclado o la gestión electrónica de documentos, persiguen reducir a la mitad el consumo de papel y en un 15% el de tóner.
El plan también se aplica en el carenero y en los talleres, lo que se puede comprobar en la puesta en marcha de Ecoparques, que incluyen distintos contenedores que permiten la identificación y segregación de los residuos, al tiempo que se está estudiando cómo minimizar la generación de residuos en la reparación y reformas de yates. Para ahorrar energía eléctrica, se están instalando medidores de consumo de luz, así como equipos de control del consumo de agua.







