¡Todos podemos ser líderes!, sí pero ¿por dónde empiezo?
Se habla mucho de liderazgo, de la importancia que supone ser líder, líder resonante, como aquel que es capaz de generar influencia en los otros, haciéndose merecedor del respeto y admiración de sus semejantes (auctoritas), sin que el mismo, venga impuesto por el cargo en sí (potestas).
Esta es la situación ideal si eres responsable de un equipo de personas o incluso, no necesariamente como empresario o profesional, sino que en cualquier momento de nuestra vida todos podemos ser líderes, allá donde nos encontremos, entre un grupo de amigos, en nuestra familia, como participe de una organización o asociación etc.
Pero ¿Cómo ganar ese liderazgo? ¿Por dónde empezar?
Realmente no es tan difícil si planteamos el liderazgo, en términos muy sencillos, como sacar lo mejor de los demás después de haber sacado lo mejor de ti mismo.
Por ello la primera cosa que necesitas saber y hacer para ganarte el término ‘líder’, desde la auctoritas y no desde la potestas, es empezar con el autoliderazgo; difícilmente podrás liderar a un equipo si no empiezas primero por liderarte a ti mismo.
Para ello, lo primero es empezar, por desarrollar tu autoconocimiento, desarrollar tu autoconciencia, analizar tus comportamientos con los demás y ser capaz de crecer como persona, pues eso de un modo u otro va a impactar en tu equipo, lo cual va a ayudar a que el mismo sea más creativo y pueda liberar todo su talento interno. Recurriendo a la Neuroeducacion, no olvidemos que las personas cuando habitamos en espacios emocionales positivos, es cuando mejor aprendemos, más fluimos y por tanto más nos enganchamos al proyecto.
Aunque he de decir que por desgracia, en el mundo en el que vivimos, en el que vivimos con el piloto automático prácticamente todas las horas del día, el autoanálisis, la autocrítica, brilla por su ausencia y ello pone más difícil el desarrollar nuestro ‘liderazgo resonante’.
Y saben ¿Por qué? Pues muy sencillo: Tenemos miedo a enfrentarnos a nuestras propias carencias, a nuestras propias debilidades, a nuestras propias miserias.
Es tan grande nuestro ego que dar el paso para darnos cuenta que no somos tan perfectos y tan ‘guay’ como nos creemos, hace que se nos caigan ‘los palos del sombraje’ y eso tras tantos años teniendo esos soportes nos da miedo siquiera pensarlo.
Pues es más fácil escudarse en la típica frase que “es que yo soy así y ya no voy a cambiar”.
¿Dónde está escrito eso? ¿Qué te hace pensar que eso es así?
¿Conoces a alguien que haya cambiado?
Señores/as, todo el mundo podemos cambiar
Pues sí, Sí se puede cambiar. Se puede cambiar, se puede ser ‘líder’, como decía antes empezando por un trabajo de autoconocimiento y a partir de ahí seguir todo un proceso en el que todo será GANAR.
Digo que todo será Ganar pues, ganas tú y ganará todo tu equipo.
Ser un líder resonante no es difícil si te lo planteas y te lo marcas como parte de tu estrategia profesional o empresarial, pues como decía, vais a ganar todos, tus empleados, tus colaboradores, clientes, proveedores, todo va a conducir a una mayor eficiencia y eficacia.
Abandona ya ese viejo rol del típico jefe, que no líder, de gruñón, autoritario, donde obtienes como resultado el que tu equipo, tu gente, viva en una constante rabia colectiva y en un ambiente constreñido, por miedo a tu reacción, pues te aseguro, que el rendimiento de tu equipo, será el de mínimo esfuerzo y ello como bien sabes, no es lo mejor para tu empresa.
Sin olvidarnos que los viejos trabajadores, los de la vieja guardia, vienen acostumbrados a ‘aguantar’ a este tipo de ‘¿lideres?’, pero te puedo asegurar que los jóvenes, las nuevas generaciones de jóvenes empleables no están dispuestos para nada, a “aguantar” este tipo de liderazgo. Ese, pasó a la historia y ellos no son personas de quedarse estancados, han nacido para romper con viejos paradigmas.
Te animo a pararte y pensar: ¿Qué puedo cambiar, para que mi gente, quiera seguirme, quieran formar parte de mi proyecto y quieran en definitiva, dar lo mejor de sí mismos?
Haz un acto de humildad e introspección pues te aseguro que la respuesta está dentro de ti.






















