Tras lo de Santa Mónica, ¿el Murcia, qué?
El concurso de acreedores del buque insignia empresarial de Samper podría perjudicar gravemente al día a día del club grana
Hace un par de día conocíamos la declaración del concurso necesario de acreedores de Santa Mónica Sports, matriz del conglomerado empresarial que desde hace casi tres décadas lidera Jesús Samper. Y es que parece que el 'barco' del empresario madrileño tiene ya varias vías de agua.
Pero vayamos a lo que nos interesa más de cerca: Paramount y el Real Murcia. Por mucho que se esmeren en negar la relación y aparentar una situación de normalidad, y más allá de si la titularidad de las acciones las ostentas tú o las ostento yo, o las ostenta mi cuñado, vayamos a los hechos: Paramount es Premursa; Premursa es Santa Mónica, y Santa Mónica es Samper. Por lo tanto, Samper es Paramount. O lo que es lo mismo: sin Samper no hay Paramount. Por lo tanto, independientemente de que se esfuercen, como es su obligación, en separar una cosa de la otra, lo que es innegable es que el proyecto del parque de atracciones ha sufrido un duro golpe al entrar Santa Mónica en concurso.
¿Y el Murcia, qué? Se podría pensar que, en principio, no debe afectarle mucho este concurso, pues no hay más relación legal entre ambas entidades que el hecho de que comparten presidente. Pero hay alguna otra cuestión que puede producir algún temor a los aficionados del club.
Por ejemplo, está el hecho, de sobra conocido -ya se ha encargado Samper de que así sea-, de que el presidente, cuando ha hecho falta, ha transferido dinero al club para hacer frente a gastos corrientes, nóminas o proveedores porque en la caja de caudales grana no había más que telarañas. En muchas de estas ocasiones, Samper hizo estos trasvases en forma de préstamo desde Santa Mónica, lo que convierte al Murcia en deudor de la empresa ahora en concurso. Por eso llevamos años escuchando que Samper es uno de los máximos acreedores del club grana, y que el Real Murcia tiene una deuda con Samper. Así figura en el concurso de acreedores de la entidad murcianista, y en el convenio.
Hasta ahora, nunca ha pasado nada porque Samper, evidentemente, no le exigía ese dinero al Real Murcia porque también era suyo, pero... ¿qué pasa ahora? Ahora, Santa Mónica ya no está bajo el control (sólo) de Samper, sino que habrá unos administradores concursales que revisarán el estado de cuentas, lo que debe... y lo que le deben. Y quizá por ahí los administradores empiecen a reclamarle dinero al club.
Además, podemos dar por hecho que estos administradores (un bufete de abogados madrileño llamado Legal y Financiero) cerrarán de manera inmediata el 'grifo' al Real Murcia, lo que obligará al club a subsistir por sus propios recursos, a no ser que Samper -cosa que a mí me parece improbable- pueda seguir prestando fondos de manera personal o desde otras empresas.
Así, parece claro que al Murcia se le presenta una situación complicada de cara al futuro inmediato que podría complicar (aún más) su existencia.




















