Eureknics, dedicada a la fabricación de pantallas de vídeo basadas en leds tiene como protagonistas a siete de los casi 400 trabajadores que se quedaron en la calle en 2011 cuando la planta de El Puerto de Santa María de la multinacional Visteon cerró sus puertas por sorpresa.
Cádiz ha sufrido dramáticas historias de empresas que abandonaron sus suelos dejando un reguero de paro para marcharse a otros lugares con salarios más baratos. Ahora es el lugar al que ha decidido trasladar su producción una empresa que fabricaba en China pantallas gigantes.
La de Eureknics, una empresa española de fabricación de pantallas de vídeo basadas en leds, se puede decir así que es la historia de una "relocalización" que, además, tiene como protagonistas a siete de los casi 400 trabajadores que se quedaron en la calle en 2011 cuando la planta de El Puerto de Santa María (Cádiz) de la multinacional Visteon cerró sus puertas por sorpresa.
Ahora, con las indemnizaciones que recibieron en uno de los últimos ERE firmados antes de la entrada en vigor de la última reforma laboral, se han convertido en socios y trabajadores de una nueva fábrica que se ha instalado en Jerez de la Frontera (Cádiz) a la que la empresa Eureknics va a trasladar los trabajos que hasta ahora realizaba en China.
La empresa, fundada hace una década por ingenieros de Huelva y Cádiz, se dedica a la fabricación de pantallas de vídeo gigantes.
"En España no había un sector de electrónica con el que pudiéramos fabricarlas, así que nos fuimos a China. Han sido muchos dolores de cabeza, muchos costes porque si un control de calidad rechazaba un pedido, había que volverlas a fabricar, y eso supone el coste de volverlas a hacer, mucho tiempo perdido e incumplimiento de plazos de entrega", ha explicado a Efe un promotor de la empresa que prefiere no dar su nombre.
Ahora la firma, con el apoyo de líneas de ayudas a fondo perdido y fondos reembolsables de la Agencia IDEA de la Junta de Andalucía, se ha planteado un "cambio progresivo" para trasladar a Jerez su fabricación de pantallas.
"Nuestro objetivo es trasladar el 100 % del trabajo aquí", lo que "siendo optimistas" puede suponer cien puestos de trabajo "en un año y medio o dos años".
Hay varios factores detrás de este cambio. Están los efectos de la subida del dólar pero, sobre todo, "la cualificación altísima" de los operarios españoles.
"Un operario en China cobra 600 dólares al mes, aquí más del doble, pero la eficiencia no tiene nada que ver porque la cualificación es altísima", sobre todo, en su caso, que han contado con extrabajadores de la multinacional de componentes electrónicos de automoción.
"Ha sido un ahorro de tiempo y dinero porque no hemos tenido que formar al personal", explica el promotor de esta planta que ahora empieza con ocho operarios.
En la fabricación de un producto caro como el suyo "la calidad es un valor que va por encima del coste" y asegurársela con trabajadores cualificados resulta ventajoso e incluso puede ayudarles a su proyección exterior.
Eureknics fabrica "miles" de pantallas que vende en España y tiene en marcha "varios proyectos" fuera del país, algunos de los cuales "se caen por culpa de los plazos de entrega" o porque, como en muchas firmas de Oriente Medio, porque "se prohíbe terminantemente que sean productos fabricados en China".
Este promotor explica que en China, donde continúan fabricando mientras se traslada la cadena de montaje a Jerez, han trabajado con cinco fábricas distintas "de las mejores de allí" y "aún así ha sido patético".
Ahora, con la producción de prototipos este mes y la puesta en marcha de una sala de demostraciones, arranca esta historia de "relocalización", una alegría en una tierra que tanto ha sufrido con la marcha de plantas como Delphi o Visteón.
Las pantallas de visualización basadas en tecnología led, que se desarrollan y comercializan bajo la marca Alfalite, son de diferentes tipos y tamaños (el estándar es de 50 x 50 cm), y para uso en interior o al aire libre en publicidad, retransmisiones de eventos, espacios de ocio como discotecas o campos de fútbol, etcétera.
Su valor diferencial, según explica la Agencia IDEA en Cádiz, consiste en la posibilidad de ensamblar unas a otras para, con el ensamblaje, formar pantallas gigantes gestionadas con software propio, con carcasas en materiales de última generación que las dotan de mayor resistencia.







