El trabajador se apropio de dos pares de guantes, una broca y unos remaches.
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La Sala de lo Social del Tribunal Superior de Justicia de la Región de Murcia (TSJ) ha desestimado el recurso presentado por un trabajador de la empresa Carrefour que fue despedido por apropiarse de dos pares de guantes, una broca y unos remaches que fueron valorados en total en 10,25 euros.
La sentencia, a la que ha tenido acceso Efe, confirma así la dictada con anterioridad por un Juzgado de lo Social que declaró procedente el despido porque, pese al escaso valor de los artículos, la conducta del empleado supone una trasgresión de la buena fe contractual y un abuso de confianza.
Afirma la sala que la empresa tiene establecido el procedimiento que deben seguir sus empleados cuando quieren adquirir productos del establecimiento en el que prestan sus servicios, lo que el despedido incumplió.
En concreto, indica que las cámaras de vigilancia que siguieron sus pasos permitieron acreditar cómo cogía los artículos y los metía en una maleta.
Así mismo señala que uno de esos hechos fue descubierto por un jefe de la empresa y que el despedido, al verse así sorprendido, reconoció su acción y le pidió que no relatase lo que acababa de observar.
La sala indica que el demandante fue diagnosticado con posterioridad por un psiquiatra de "cuadro depresivo narcisista con gran angustia e intenso sentimiento de culpa".
El TSJ, al confirmar la sentencia, indica que no cabe imponer una sanción más leve "dada la gravedad de los hechos, no tanto económica, pero sí, de abuso de confianza".







