La compañía domiciliada en Luxemburgo crea una sucursal para tributar en este país
Amazon registra en España las ventas efectuadas en www.amazon.es desde el pasado 1 de mayo, un cambio que implicará que la compañía tribute en el país por los beneficios que genere a través de la misma y para lo que ha creado una sucursal en España, ha informado hoy a Efe un portavoz de Amazon EU.
Amazon vende en 28 países de Europa a través de las cinco plataformas online que tiene en Reino Unido, Alemania, Italia, España y Francia que, hasta ahora, reportaban sus ventas a la sede de la compañía en Luxemburgo.
Para que las ventas efectuadas en éstas reporten en cada uno de los citados cinco países, Amazon ha creado sucursales en los cuatro primeros y, próximamente, lo hará en Francia, según la misma fuente, que ha apuntado que iniciaron el proceso para la creación de dichas filiales hace dos años.
Hasta ahora, todas las compras que se producían en dichas plataformas se registraban en Amazon EU Sarl, con sede en Luxemburgo, país en el que el impuesto de sociedades es menor que en otros estados de la Unión Europea, por lo que esta práctica era muy criticada.
Desde su implantación en España, en 2012, Amazon funcionaba a través de dos sociedades, Amazon Spain Fulfilment, encargada de los servicios de logística, y Amazon Spain Services, responsable del negocio de distribución y que funcionaba como una empresa de servicios de la matriz.
Ambas compañías ya pagaban en España impuestos, como las cotizaciones a la seguridad social, el IBI o el IVA -la normativa europea establece que el IVA que se debe aplicar en una transacción online es el correspondiente al país en el que se entrega el producto-.
Ahora, la multinacional ha añadido a su red societaria en España Amazon EU Sucursal en España, que se anotará la facturación correspondientes a las transacciones efectuadas a través de www.amazon.es y que, por tanto, pagará el impuesto de sociedades correspondiente en el país -siempre y cuando genere beneficios-.
La CE mantiene la investigación
La Comisión Europea (CE) afirmó hoy que el anuncio de Amazon de que desde principios de mes tributa por sus ingresos en España, Alemania, Italia y el Reino Unido en esos mismos países no afectará a la investigación abierta por presuntas ventajas fiscales concedidas por Luxemburgo a la multinacional de venta por internet.
La investigación en profundidad que lleva a cabo la CE desde octubre de 2014 sobre presuntas ventajas fiscales incompatibles con las normas comunitarias de ayudas de Estado "está en curso y proseguirá", señaló el portavoz comunitario de Competencia, Ricardo Cardoso, en la rueda de prensa diaria de la CE.
"En este contexto por supuesto consideraremos los cambios anunciados en la estructura tributaria del Grupo Amazon. No obstante (...) no afectan a la investigación en curso sobre ayudas de Estado con respecto a posibles ventajas que Amazon habría recibido en el pasado a través de resoluciones tributarias" o "tax rulings", dijo.
El portavoz no quiso decir si la CE espera a raíz de la decisión de Amazon que otras multinacionales que sigan el ejemplo de la multinacional de venta por internet, que tributó antes de anunciar esos cambios por sus ventas en Luxemburgo y ahora declara ante las Haciendas de España, Alemania, Reino Unido e Italia a través de sus filiales allí establecidas.
La empresa también planea abrir una filial en Francia para poder tributar también allí por sus ingresos.
Las resoluciones tributarias, son aplicadas por muchos Estados miembros y en sí no constituyen un problema legal, pero sí moral y ético, al ser confidenciales y servir a las empresas solicitar por adelantado a un país conocer qué tratamiento fiscal se les va a aplicar y obtener a menudo ventajas.
El problema surge cuando una resolución otorga, intencionadamente o no, un trato preferencial a ciertas compañías y facilita la planificación fiscal agresiva.
Las decisiones que ofrecen, por ejemplo, un bajo nivel impositivo en un Estado miembro puede alentar a multinacionales a trasladar sus beneficios allí, generando importantes pérdidas en ingresos tributarios en otro país miembro.







