Debemos tener esperanza y… paciencia
En la línea de volver a exponer lo que opinamos de los últimos acontecimientos, y después de dar la razón que tienen a Pepe, Antonio y Emilio, me vienen a la mente las siguientes reflexiones. Y un punto de orden para agradecer a Dionisio –saludaré a Qing- y a Salvador –voy aprendiendo– sus artículos últimos.
Vuelta a las reflexiones:
La derecha entra a gobernar dos veces para tratar de corregir el desastre que ha hecho la izquierda. Creo que está constatado, igual que la izquierda entra cuando la derecha en el poder se equivoca, aunque la situación económica sea boyante.
1. La situación dejada por el anterior gobierno no es mala, es peor. Nunca ha habido mayor desmadre legislativo y económico. Se metieron en todos los charcos, historias, instituciones, se han cedido competencias centrales, duplicado, triplicado todo lo que podía crear clientelismo. El único objetivo era pagar una deuda a su electorado y se hizo con creces. La mayor barbaridad: negar la crisis en 2008, los expertos sabían de sobra de los malos ratos de Septiembre-Octubre 2007. No tomar medidas y seguir despilfarrando justificaba “per se” cargarlos de cadenas.
2. Es sabido que va a costar salir lo que no está escrito. Es hipócrita criticar por la incipiente oposición las medidas tomadas, y, más aún, decir que conocían los remedios a la crisis. El incremento de impuestos, y a las clases medias, pues los ricos son muy pocos y los de baja renta apenas se mantienen, es una decisión que ha debido costar tomarla cuando se pensaba que quizás no fuera necesaria. Pero necesitamos un mínimo de efectivo que contrarreste otras medidas como no pagar IVA si no se ha cobrado la factura.
3. Es cierto, de forma rotunda, que hay muchas cosas por hacer, todos los palos por tocar, y es seguro que no los tocarán todos y ya anticipo que será un error. Pero, se anuncia remover empresas públicas, evitar duplicidades, etc. y estas perspectivas producen esperanza. Y, si no se olvidaran del fraude, como bien decís, y del engaño del paro, y de quitarse de en medio diputaciones y muchos ayuntamientos, y de legislar centralmente sobre educación, sanidad y justicia y un larguísimo etcétera que venimos denunciando, sin olvidar las reformas del mercado laboral, de la administración, del régimen electoral etc., etc., y suma y sigue hasta casi el infinito a donde nos llevó un gobierno inepto, absurdo, incapaz y no sé cuantas cosas más.
4. Se juntaron dos hechos en mi opinión para llevarnos a esta situación: burbuja inmobiliaria y crisis subprime. La burbuja la conocíamos desde el 2005. Nos pasamos construyendo y dando crédito a mansalva, pero habíamos pasado de 42 a 48 millones de habitantes en bonanza económica. Los bancos empezaron a ajustar valores, riesgos y créditos en 2006. Recordad las palabras “aterrizaje suave”. Pero no hubo tiempo. Una gran estafa de ambición, de banqueros comisionistas, ejecutivos, consejeros e inversores sin escrúpulos, sin olvidar las agencias de calificación, intermediarios y mayoristas, posiblemente todos conniventes con los reguladores y responsables políticos-técnicos-financieros, dan al traste con los buenos deseos y la buena situación de la banca española, porque era cierto que nuestra situación no era mala al comenzar 2007. La enfermedad nos vino a las venas y al corazón cuando se cierra el mercado financiero internacional, nuestros bancos no encuentran dinero y el gobierno sólo se preocupó de ocultar la crisis para volver a ganar las elecciones. Cierto que había aquí especuladores, ejecutivos desleales, cajas en ruinas, pero todo ello, que sale a la luz con posterioridad es consecuencia de la ceguera y el interés partidista del gobierno al negarse tomar medidas. Y no olvido a los gobiernos regionales que tampoco, salvo excepciones, hicieron nada por mejorar su situación financiera. Aún hoy siguen muchos despilfarros que deberían cortarse de raíz. Esperemos.
5. Como puede verse, tenéis razón, todos tenemos razón en lo que exponemos, más o menos, pero razón a la postre. Ahora hay un buen equipo de trabajo, gente instruida e informada, gente capaz de proyectar conociendo los problemas, y si la economía, como recordáis, es muy compleja y estamos al borde del abismo y el estancamiento, dejémoslos gobernar, démosles margen porque necesitamos esperanza para salir de ésta. Hay retos que todos conocemos: el crédito ha de fluir, las administraciones han de pagar endeudándose dentro de sus posibilidades, los emprendedores pueden crear empleo, pero pienso que no es significativo más que para aliviar el paro. Se debe ayudar a las empresas potencialmente rentables a medio plazo, que son las que invirtieron de 2003 a 2007, a mantener el empleo y, con crédito refinanciado a interés razonable, permitir que lleguen a tierra firme. Ésta debe ser nuestra apuesta sin dejar de animar a emprendedores e investigadores, que de la Universidad hablaremos otro día.
Más artículos de Eugenio Pedreño en su blog del Círculo de Economía
Vuelta a las reflexiones:
La derecha entra a gobernar dos veces para tratar de corregir el desastre que ha hecho la izquierda. Creo que está constatado, igual que la izquierda entra cuando la derecha en el poder se equivoca, aunque la situación económica sea boyante.
1. La situación dejada por el anterior gobierno no es mala, es peor. Nunca ha habido mayor desmadre legislativo y económico. Se metieron en todos los charcos, historias, instituciones, se han cedido competencias centrales, duplicado, triplicado todo lo que podía crear clientelismo. El único objetivo era pagar una deuda a su electorado y se hizo con creces. La mayor barbaridad: negar la crisis en 2008, los expertos sabían de sobra de los malos ratos de Septiembre-Octubre 2007. No tomar medidas y seguir despilfarrando justificaba “per se” cargarlos de cadenas.
2. Es sabido que va a costar salir lo que no está escrito. Es hipócrita criticar por la incipiente oposición las medidas tomadas, y, más aún, decir que conocían los remedios a la crisis. El incremento de impuestos, y a las clases medias, pues los ricos son muy pocos y los de baja renta apenas se mantienen, es una decisión que ha debido costar tomarla cuando se pensaba que quizás no fuera necesaria. Pero necesitamos un mínimo de efectivo que contrarreste otras medidas como no pagar IVA si no se ha cobrado la factura.
3. Es cierto, de forma rotunda, que hay muchas cosas por hacer, todos los palos por tocar, y es seguro que no los tocarán todos y ya anticipo que será un error. Pero, se anuncia remover empresas públicas, evitar duplicidades, etc. y estas perspectivas producen esperanza. Y, si no se olvidaran del fraude, como bien decís, y del engaño del paro, y de quitarse de en medio diputaciones y muchos ayuntamientos, y de legislar centralmente sobre educación, sanidad y justicia y un larguísimo etcétera que venimos denunciando, sin olvidar las reformas del mercado laboral, de la administración, del régimen electoral etc., etc., y suma y sigue hasta casi el infinito a donde nos llevó un gobierno inepto, absurdo, incapaz y no sé cuantas cosas más.
4. Se juntaron dos hechos en mi opinión para llevarnos a esta situación: burbuja inmobiliaria y crisis subprime. La burbuja la conocíamos desde el 2005. Nos pasamos construyendo y dando crédito a mansalva, pero habíamos pasado de 42 a 48 millones de habitantes en bonanza económica. Los bancos empezaron a ajustar valores, riesgos y créditos en 2006. Recordad las palabras “aterrizaje suave”. Pero no hubo tiempo. Una gran estafa de ambición, de banqueros comisionistas, ejecutivos, consejeros e inversores sin escrúpulos, sin olvidar las agencias de calificación, intermediarios y mayoristas, posiblemente todos conniventes con los reguladores y responsables políticos-técnicos-financieros, dan al traste con los buenos deseos y la buena situación de la banca española, porque era cierto que nuestra situación no era mala al comenzar 2007. La enfermedad nos vino a las venas y al corazón cuando se cierra el mercado financiero internacional, nuestros bancos no encuentran dinero y el gobierno sólo se preocupó de ocultar la crisis para volver a ganar las elecciones. Cierto que había aquí especuladores, ejecutivos desleales, cajas en ruinas, pero todo ello, que sale a la luz con posterioridad es consecuencia de la ceguera y el interés partidista del gobierno al negarse tomar medidas. Y no olvido a los gobiernos regionales que tampoco, salvo excepciones, hicieron nada por mejorar su situación financiera. Aún hoy siguen muchos despilfarros que deberían cortarse de raíz. Esperemos.
5. Como puede verse, tenéis razón, todos tenemos razón en lo que exponemos, más o menos, pero razón a la postre. Ahora hay un buen equipo de trabajo, gente instruida e informada, gente capaz de proyectar conociendo los problemas, y si la economía, como recordáis, es muy compleja y estamos al borde del abismo y el estancamiento, dejémoslos gobernar, démosles margen porque necesitamos esperanza para salir de ésta. Hay retos que todos conocemos: el crédito ha de fluir, las administraciones han de pagar endeudándose dentro de sus posibilidades, los emprendedores pueden crear empleo, pero pienso que no es significativo más que para aliviar el paro. Se debe ayudar a las empresas potencialmente rentables a medio plazo, que son las que invirtieron de 2003 a 2007, a mantener el empleo y, con crédito refinanciado a interés razonable, permitir que lleguen a tierra firme. Ésta debe ser nuestra apuesta sin dejar de animar a emprendedores e investigadores, que de la Universidad hablaremos otro día.
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