La virtud del equilibrio y los mandos intermedios
Tras un periplo intenso, llega el momento de volver a casa e intentar traer lo mejor de estos años a quien apostó por muchos de nosotros en su momento. Siempre le he tenido gran cariño a este medio digital y es el primer sitio por donde me gustaría seguir comentando experiencias y teorías que no siempre son fáciles de encontrar.
En concreto, me gustaría exponer el modelo mixto que se está implantando con éxito en el mundo Junior, más allá del tradicional piramidal puro. Me explico, todos conocemos la importancia de los mandos intermedios, es fácil encontrar cientos de artículos sobre el liderazgo, la sensibilidad, el alto grado de planificación que se debe tener sumado a lo costoso de romper los numerosos problemas de comunicación que surgen en este tipo de estructuras y las cadenas de información que generan.
En cualquier cuadro de mando (grupos de personas organizadas a un nivel jerárquico determinado dentro de nuestra estructura) que gestione otros cuadros, es fácil ver que si cada nivel solo se comunica con su inmediato superior e inferior, un fallo en el mensaje o las ordenes puede tener consecuencias catastróficas. Recomiendo ver en YouTube el chiste del eclipse de Eugenio (a los que les pille lejos este conocido gag) para que entiendan esta tan habitual situación.
Imaginemos el ejemplo rápido de una entidad nacional que promueve la “Pesca con caña de forma sostenible y respetuosa con el medio ambiente”, que tras una sesión formativa con su organismo regional este se pone actual y coordinar actividades de “Pesca bebiendo cañas de forma sostenible y majestuosa medio decente” y las actividades final que se acaban realizado son fiestas de pescar sin caña, pero con muchas cañitas de cerveza, y de forma bastante poco majestuosa y decente.
Sumado al problema de comunicación, que aunque real, suele ser una excusa recurrente que usa la gente de oscuros intereses para camuflar sus intenciones; imaginemos de lleno una persona que no comunique intencionadamente órdenes a la gente a su cargo. ¿Por qué? Pues tan sencillo como que la desinformación le mantendrá en su puesto o que no quiere formar a gente que le puede quitar el cargo.
En base a muchas experiencias hay fórmulas para anular de un plumazo las tristes intenciones de este tipo de indeseables, simplemente debemos implantar en nuestras empresas un sistema mixto de información y comunicación en el que todos los niveles están implicados. ¡Ojo! No hace falta tener una estructura inmensa para tener este problema, se encuentra en nuestro día a día con solo 5 personas y que exista una cadena donde cada uno es el jefe del anterior.
Si creamos sesiones de trabajo, órganos o reuniones periódicas donde todos los agentes estén implicados es bastante más complejo que se pierda el norte de nuestra actividad o que algún malnacido frene los flujos de información. He llegado a ver asociados a entidades aquí en Murcia que consiguen su documentación antes por Barcelona que por su supuesto líder. Eventos y jornadas de convivencia crean amistades donde se dificultan estos procesos de desinformación.
Insisto, este problema se puede dar perfectamente en una PYME de 5 personas, y si el remedio natural ha podido ser en estos casos celebrar algún aperitivo cada semana dentro de nuestras empresas para sacar a relucir lo que oficialmente no termina de salir, es recomendable estructurarlo para evitarnos muchas sorpresas.





















