
La compañía tecnológica Bosch ha estimado que sus ventas en 2016, relativas a sistemas de asistencia al conductor, superará los 1.000 millones de euros.
El año pasado, la compañía ha vendido más de 50 millones de sensores de entorno para los sistemas de asistencia al conductor. El número de sensores de radar y vídeo vendidos se duplicó en 2014, "y lo hará de nuevo en 2015", ha asegurado en un comunicado.
En este sentido, ha destacado que su sensor de radar número 10 millones (77 GHz), saldrá, previsiblemente, de la línea de montaje el próximo año.
Bosch tiene en la actualidad unos 2.000 ingenieros trabajando en asistencia a la conducción, 700 más que hace dos años.
La compañía también ha puesto de relieve que para 2020 los coches "deberían estar ya conduciendo de forma autónoma en las autopistas", pero ha incidido en que para que esto ocurra, el marco legal "tendrá que seguir el ritmo de los avances tecnológicos".
Así, ha indicado que existe una limitación legal recogida en la Convención de Viena sobre Circulación Vial de 1968, en la que se especifica que los conductores deberán mantener el control de su vehículo en todo momento.
Sin embargo, ha indicado que hay señales de cambios "inminentes" en las regulaciones que se aplican tanto en Alemania como en otros muchos países.
Bosch es una empresa que fabrica desde propulsores, frenos y dirección, hasta sensores, sistemas de navegación y soluciones de conectividad dentro y fuera del automóvil, ha explicado en un comunicado.







