El año 2011 se cierra con un aumento del 0,7%, y el Banco de España prevé una nueva recesión debido a la caída de la demanda interna y una ralentización de las exportaciones
La economía española creció el 0,7% en el conjunto de 2011, después de un último trimestre cayera tres décimas, según los datos publicados este lunes por el Banco de España.
Además, la economía española se contraerá un 1,5% en el conjunto de 2012, en tanto que tendrá una "modesta recuperación" del 0,2% en 2013, según las proyecciones publicadas por la misma entidad.
La entidad estima que la demanda nacional se contrajo el año pasado el 1,3 % por el deterioro del consumo y la inversión, mientras que la demanda exterior tuvo una contribución positiva de dos puntos porcentuales gracias a la buena evolución de las exportaciones.
La caída de la economía proyectada para 2012 se deberá en buena medida al "fuerte descenso" de la demanda nacional, del 4%, frente a un sector exterior que mantendrá su contribución positiva al PIB en 2,5 puntos porcentuales, debido al empuje de las exportaciones, que crecerán el 3,5%.
El consumo privado descenderá el 1,2% y el público caerá el 6,3%, mientras que la inversión disminuirá el 9,2%.
Las previsiones económicas del Banco de España se han realizado teniendo en cuenta que el nuevo Gobierno adoptará medidas adicionales a las ya aprobadas para cumplir con los objetivos de déficit comprometidos hasta 2013.
"La perseverancia en el proceso de ajuste fiscal es ineludible, dado que los costes derivados de no hacerlo serían muy elevados", alerta el organismo, tras recordar que el déficit público en 2011 se habría desviado hasta el 8% del PIB.
Por todo ello, asegura que las proyecciones tienen un grado de incertidumbre "muy elevado" porque todavía no se conocen los efectos fiscales del aumento del IRPF o la nueva reforma laboral que hará el Ejecutivo.
El informe señala que las medidas de austeridad presupuestaria tendrán un efecto directo sobre el sector público, pero también afectarán al gasto de las familias, cuya renta disponible se verá "lastrada" por el retroceso del empleo y el aumento del impuesto sobre la renta.
La entidad cree que para cumplir este año el objetivo de déficit del 4,4% del PIB debería haber un ajuste cercano al 20% por el lado de los ingresos y de un 80% por el de los gastos, mientras que en 2013 el ajuste se concentraría casi todo en el gasto público.
Desde el punto de vista fiscal, la entidad aboga por una pronta definición de las medidas que pretende adoptar el Ejecutivo y añade que una mayor transparencia y temprana disponibilidad de las cuentas de los gobiernos autonómicos y locales ayudarían a reaccionar a tiempo ante posibles desviaciones.
Para 2013, el Banco de España prevé un ligero crecimiento de la economía de dos décimas, gracias al tirón de las exportaciones y las importaciones que aumentarían el 5,9% y el 1,2%, respectivamente, y lograrían compensar la caída de la demanda nacional estimada en el 1,4%.
El consumo de los hogares comenzaría a mejorar aunque todavía se mantendría en tasas negativas y disminuiría el 0,5%.
Sobre la evolución en 2011, la entidad explica que el recrudecimiento de las tensiones en los mercados financieros es la principal causa de la pérdida de impulso económico, ya que el aumento del riesgo soberano (dudas sobre la capacidad de España para afrontar el pago de su deuda) y de las dificultades de financiación para la banca inciden negativamente en la economía real.
El Banco de España destaca que se ha seguido registrando una fuerte volatilidad en los mercados, a pesar de las medidas de ajuste aprobadas por el Gobierno en su primer Consejo de Ministros, lo que ha empeorado las condiciones de financiación de la economía española y ha dañado la confianza de los agentes.
La demanda nacional se contrajo el 1,3 % el pasado año, lo que se explica casi en su totalidad por la caída de la inversión en construcción y el recorte del gasto público, que no pudieron ser contrarrestados por el consumo de los hogares ni la inversión empresarial, cuyo impulso inicial fue dando "muestras de fatiga" a medida que avanzaba el año.
Por su parte, la demanda exterior tuvo una contribución positiva de dos puntos porcentuales gracias a la buena evolución de las exportaciones.
Además, la economía española se contraerá un 1,5% en el conjunto de 2012, en tanto que tendrá una "modesta recuperación" del 0,2% en 2013, según las proyecciones publicadas por la misma entidad.
La entidad estima que la demanda nacional se contrajo el año pasado el 1,3 % por el deterioro del consumo y la inversión, mientras que la demanda exterior tuvo una contribución positiva de dos puntos porcentuales gracias a la buena evolución de las exportaciones.
La caída de la economía proyectada para 2012 se deberá en buena medida al "fuerte descenso" de la demanda nacional, del 4%, frente a un sector exterior que mantendrá su contribución positiva al PIB en 2,5 puntos porcentuales, debido al empuje de las exportaciones, que crecerán el 3,5%.
El consumo privado descenderá el 1,2% y el público caerá el 6,3%, mientras que la inversión disminuirá el 9,2%.
Las previsiones económicas del Banco de España se han realizado teniendo en cuenta que el nuevo Gobierno adoptará medidas adicionales a las ya aprobadas para cumplir con los objetivos de déficit comprometidos hasta 2013.
"La perseverancia en el proceso de ajuste fiscal es ineludible, dado que los costes derivados de no hacerlo serían muy elevados", alerta el organismo, tras recordar que el déficit público en 2011 se habría desviado hasta el 8% del PIB.
Por todo ello, asegura que las proyecciones tienen un grado de incertidumbre "muy elevado" porque todavía no se conocen los efectos fiscales del aumento del IRPF o la nueva reforma laboral que hará el Ejecutivo.
El informe señala que las medidas de austeridad presupuestaria tendrán un efecto directo sobre el sector público, pero también afectarán al gasto de las familias, cuya renta disponible se verá "lastrada" por el retroceso del empleo y el aumento del impuesto sobre la renta.
La entidad cree que para cumplir este año el objetivo de déficit del 4,4% del PIB debería haber un ajuste cercano al 20% por el lado de los ingresos y de un 80% por el de los gastos, mientras que en 2013 el ajuste se concentraría casi todo en el gasto público.
Desde el punto de vista fiscal, la entidad aboga por una pronta definición de las medidas que pretende adoptar el Ejecutivo y añade que una mayor transparencia y temprana disponibilidad de las cuentas de los gobiernos autonómicos y locales ayudarían a reaccionar a tiempo ante posibles desviaciones.
Para 2013, el Banco de España prevé un ligero crecimiento de la economía de dos décimas, gracias al tirón de las exportaciones y las importaciones que aumentarían el 5,9% y el 1,2%, respectivamente, y lograrían compensar la caída de la demanda nacional estimada en el 1,4%.
El consumo de los hogares comenzaría a mejorar aunque todavía se mantendría en tasas negativas y disminuiría el 0,5%.
Sobre la evolución en 2011, la entidad explica que el recrudecimiento de las tensiones en los mercados financieros es la principal causa de la pérdida de impulso económico, ya que el aumento del riesgo soberano (dudas sobre la capacidad de España para afrontar el pago de su deuda) y de las dificultades de financiación para la banca inciden negativamente en la economía real.
El Banco de España destaca que se ha seguido registrando una fuerte volatilidad en los mercados, a pesar de las medidas de ajuste aprobadas por el Gobierno en su primer Consejo de Ministros, lo que ha empeorado las condiciones de financiación de la economía española y ha dañado la confianza de los agentes.
La demanda nacional se contrajo el 1,3 % el pasado año, lo que se explica casi en su totalidad por la caída de la inversión en construcción y el recorte del gasto público, que no pudieron ser contrarrestados por el consumo de los hogares ni la inversión empresarial, cuyo impulso inicial fue dando "muestras de fatiga" a medida que avanzaba el año.
Por su parte, la demanda exterior tuvo una contribución positiva de dos puntos porcentuales gracias a la buena evolución de las exportaciones.



