Un buen enero, ¿otro falso despegue?
La idea que apuntábamos al final de nuestro anterior comentario de aprovechar el diferencial generado desde el 2010 entre las Bolsas americanas y las Bolsas europeas, apostando, de forma contra intuitiva, a favor de las Bolsas europeas, ha funcionado bien, ya que en esta tercera semana de enero las subidas de las Bolsas europeas han sido superiores a las de las americanas.
Así, el Eurostoxx ha subido un 3,8% en la semana y el Dax un 4,2%, mientras que el S&P y el Dow han subido tan sólo la mitad, un 2% y un 2,4% respectivamente. Es interesante, además, que esta buena evolución de las Bolsas europeas se haya producido tras la rebaja masiva de calificación de deuda soberana europea por parte de Standard&Poors.
Precisamente el buen resultado de las subastas de deuda soberana de varios países, unido a la expectativa de un posible acuerdo para la refinanciación de Grecia, y al anuncio por el FMI de una posible ampliación de sus recursos, al objeto de disponer de dinero suficiente como para apoyar a la zona euro, han sido los detonantes de ese buen comportamiento de las Bolsas europeas, que, como es lógico, tuvo su mayor apoyo en las subidas de los valores bancarios, sobre todo en la sesión del jueves. Por fijarnos en un solo dato, el Tesoro español pudo colocar letras a un año al 2% cuando hace dos meses en noviembre, tenía que pagar el 5%.
Asimismo, a nivel global, algunos buenos resultados empresariales, como Intel, IBM, Bank of America, Goldman y Microsoft (no así Google o Citi, que decepcionaron) y el anuncio del PIB del cuarto trimestre de China, con una desaceleración menor de la prevista por los analistas, ha dado también impulso a las Bolsas asiáticas y, de rebote, a las de todo el mundo. La Bolsa de Shanghai subió el martes un 4,2% tras el anuncio del PIB chino del cuarto trimestre, su mayor subida diaria en los últimos dos años.
De esta forma, como ya sucedió en 2010 y en 2011, las Bolsas empiezan muy fuertes el año. En lo que va de año el Dax sube un 8,6%, el Eurostoxx el 4,8%, el S&P el 4,6%, y el Nikkei el 3,7%, estando también muy fuerte como ya hemos dicho el Shanghai Composite.
La pregunta es si estamos realmente ante un cambio de fondo que nos señala el inicio de un mercado alcista o si se trata de un simple rally propiciado por la inyección de liquidez del BCE, es decir, de otro intento fallido más. ¿Estamos al inicio de un círculo virtuoso? La respuesta más prudente es que no. Simplemente, el préstamo a tres años del BCE y la ayuda en dólares de la FED han cumplido su función de estabilizar los mercados y evitar el colapso de liquidez. Pero queda la normalización de verdad, la que deriva no de inyecciones de los Bancos Centrales sino de la circulación del dinero privado en los circuitos del mercado.
Nuestras razones para ser prudentes son tres. La primera es que el crecimiento económico global va a ser débil en los próximos meses, incluso con recesión en algunas economías, como ha dicho esta misma semana el FMI. La segunda es que los Bancos europeos afrontan un proceso de recapitalización también en los próximos meses, por exigencia de la EBA. La tercera es que los problemas de la deuda, soberana y/o privada, de la zona euro no están debidamente resueltos.
El impulso procedente de la buena evolución de la deuda soberana periférica no parece dar mucho más de sí. Parece difícil que los tipos de interés de esas deudas periféricas puedan ir mucho más abajo tras la impresionante caída en solo dos meses (la letra del Tesoro español a un año ha pasado del 5% en noviembre al 2% actual). El impulso de China y emergentes también será moderado, ya que una cosa es que China crezca más de lo previsto por los analistas y otra cosa es constatar que efectivamente China se desacelera. Finalmente el impulso de los Bancos Centrales está ya al límite de su efectividad y funciona mejor en términos de suelo que en términos de motor alcista.
Visto desde otro ángulo, el modelo de sostener o reflacionar el valor de los activos en base a estímulos monetarios extraordinarios (QE, LTRO, et alia) está llegando al límite de su efectividad. Ahora los estímulos deben ir de la economía a los mercados, y no al revés, y esa es la prueba del algodón de la salida de la crisis.
Hay numerosos datos esta semana, como los PMI europeos, el índice de la Fed de Chicago y, sobre todo, el PIB americano del cuarto trimestre, que se conocerá el viernes. También muchos resultados empresariales de grandes compañías (Jonson&Jonson, Procter, Siemens,....)
Pero además hay importantes reuniones, como el foro anual de Davos, que este año lleva como lema "La gran transformación: creando nuevos modelos", la reunión de la FED este martes, y la cumbre europea el 30 de enero. Desde luego que, siguiendo el lema de Davos, hace falta transformar y crear nuevos modelos, pero hay que constatar que en los cuatro años que llevamos de crisis lo que se ha hecho no es transformar estructuras sino inyectar mucha liquidez para mantener los viejos modelos fracasados.
Las Bolsas se encuentran en un momento muy interesante a nivel técnico. El Dax está rompiendo los máximos de fin de octubre pasado, el Eurostoxx y el Ibex están acercándose a esos niveles de fin de octubre y el S&P está en máximos de cinco meses, va camino de su mejor enero en quince años, y parece que quiere romper al alza los 1.300 puntos. También numerosos valores bancarios, tras el rally de esta semana, están en niveles de resistencias técnicas, que pueden romper o no, aunque lo sucedido esta semana pasada con Citigroup nos hace pensar, ya que indica que incluso en Estados Unidos, tras tres años de saneamiento y reestructuración, el sector bancario todavía sigue débil, vulnerable.
En todo caso, más que hacer conjeturas, esta ultima semana de enero conviene seguir los movimientos de las Bolsas y del sector bancario muy bien, sin ideas preconcebidas, para actuar en consecuencia en función de si se confirma o no la ruptura al alza.
En principio, seguimos pensando más en términos de rango que de tendencia y tras las subidas de enero pensamos que los precios están en la parte alta del rango, y por tanto no se ven muchos motivos para incrementar posiciones a estos precios, sino más bien al revés. Pero hay que aplicar la humildad y someterse a lo que nos digan los mercados estos días.
Así, el Eurostoxx ha subido un 3,8% en la semana y el Dax un 4,2%, mientras que el S&P y el Dow han subido tan sólo la mitad, un 2% y un 2,4% respectivamente. Es interesante, además, que esta buena evolución de las Bolsas europeas se haya producido tras la rebaja masiva de calificación de deuda soberana europea por parte de Standard&Poors.
Precisamente el buen resultado de las subastas de deuda soberana de varios países, unido a la expectativa de un posible acuerdo para la refinanciación de Grecia, y al anuncio por el FMI de una posible ampliación de sus recursos, al objeto de disponer de dinero suficiente como para apoyar a la zona euro, han sido los detonantes de ese buen comportamiento de las Bolsas europeas, que, como es lógico, tuvo su mayor apoyo en las subidas de los valores bancarios, sobre todo en la sesión del jueves. Por fijarnos en un solo dato, el Tesoro español pudo colocar letras a un año al 2% cuando hace dos meses en noviembre, tenía que pagar el 5%.
Asimismo, a nivel global, algunos buenos resultados empresariales, como Intel, IBM, Bank of America, Goldman y Microsoft (no así Google o Citi, que decepcionaron) y el anuncio del PIB del cuarto trimestre de China, con una desaceleración menor de la prevista por los analistas, ha dado también impulso a las Bolsas asiáticas y, de rebote, a las de todo el mundo. La Bolsa de Shanghai subió el martes un 4,2% tras el anuncio del PIB chino del cuarto trimestre, su mayor subida diaria en los últimos dos años.
De esta forma, como ya sucedió en 2010 y en 2011, las Bolsas empiezan muy fuertes el año. En lo que va de año el Dax sube un 8,6%, el Eurostoxx el 4,8%, el S&P el 4,6%, y el Nikkei el 3,7%, estando también muy fuerte como ya hemos dicho el Shanghai Composite.
La pregunta es si estamos realmente ante un cambio de fondo que nos señala el inicio de un mercado alcista o si se trata de un simple rally propiciado por la inyección de liquidez del BCE, es decir, de otro intento fallido más. ¿Estamos al inicio de un círculo virtuoso? La respuesta más prudente es que no. Simplemente, el préstamo a tres años del BCE y la ayuda en dólares de la FED han cumplido su función de estabilizar los mercados y evitar el colapso de liquidez. Pero queda la normalización de verdad, la que deriva no de inyecciones de los Bancos Centrales sino de la circulación del dinero privado en los circuitos del mercado.
Nuestras razones para ser prudentes son tres. La primera es que el crecimiento económico global va a ser débil en los próximos meses, incluso con recesión en algunas economías, como ha dicho esta misma semana el FMI. La segunda es que los Bancos europeos afrontan un proceso de recapitalización también en los próximos meses, por exigencia de la EBA. La tercera es que los problemas de la deuda, soberana y/o privada, de la zona euro no están debidamente resueltos.
El impulso procedente de la buena evolución de la deuda soberana periférica no parece dar mucho más de sí. Parece difícil que los tipos de interés de esas deudas periféricas puedan ir mucho más abajo tras la impresionante caída en solo dos meses (la letra del Tesoro español a un año ha pasado del 5% en noviembre al 2% actual). El impulso de China y emergentes también será moderado, ya que una cosa es que China crezca más de lo previsto por los analistas y otra cosa es constatar que efectivamente China se desacelera. Finalmente el impulso de los Bancos Centrales está ya al límite de su efectividad y funciona mejor en términos de suelo que en términos de motor alcista.
Visto desde otro ángulo, el modelo de sostener o reflacionar el valor de los activos en base a estímulos monetarios extraordinarios (QE, LTRO, et alia) está llegando al límite de su efectividad. Ahora los estímulos deben ir de la economía a los mercados, y no al revés, y esa es la prueba del algodón de la salida de la crisis.
Hay numerosos datos esta semana, como los PMI europeos, el índice de la Fed de Chicago y, sobre todo, el PIB americano del cuarto trimestre, que se conocerá el viernes. También muchos resultados empresariales de grandes compañías (Jonson&Jonson, Procter, Siemens,....)
Pero además hay importantes reuniones, como el foro anual de Davos, que este año lleva como lema "La gran transformación: creando nuevos modelos", la reunión de la FED este martes, y la cumbre europea el 30 de enero. Desde luego que, siguiendo el lema de Davos, hace falta transformar y crear nuevos modelos, pero hay que constatar que en los cuatro años que llevamos de crisis lo que se ha hecho no es transformar estructuras sino inyectar mucha liquidez para mantener los viejos modelos fracasados.
Las Bolsas se encuentran en un momento muy interesante a nivel técnico. El Dax está rompiendo los máximos de fin de octubre pasado, el Eurostoxx y el Ibex están acercándose a esos niveles de fin de octubre y el S&P está en máximos de cinco meses, va camino de su mejor enero en quince años, y parece que quiere romper al alza los 1.300 puntos. También numerosos valores bancarios, tras el rally de esta semana, están en niveles de resistencias técnicas, que pueden romper o no, aunque lo sucedido esta semana pasada con Citigroup nos hace pensar, ya que indica que incluso en Estados Unidos, tras tres años de saneamiento y reestructuración, el sector bancario todavía sigue débil, vulnerable.
En todo caso, más que hacer conjeturas, esta ultima semana de enero conviene seguir los movimientos de las Bolsas y del sector bancario muy bien, sin ideas preconcebidas, para actuar en consecuencia en función de si se confirma o no la ruptura al alza.
En principio, seguimos pensando más en términos de rango que de tendencia y tras las subidas de enero pensamos que los precios están en la parte alta del rango, y por tanto no se ven muchos motivos para incrementar posiciones a estos precios, sino más bien al revés. Pero hay que aplicar la humildad y someterse a lo que nos digan los mercados estos días.





















