El juez retira el pasaporte del empresio y le obliga a presentarse periódicamente en el juzgado, en el que está acusado de una estava de 14 millones de euros
El empresario José María Ruiz-Mateos se ha negado a declarar esta mañana en los juzgados de Palma en los que estaba citado por sendas estafas en la venta de dos hoteles porque no cree en la Justicia.
En sus dos comparecencias en los juzgados de instrucción números 3 y 9 de la capital balear, Ruiz-Mateos se ha acogido a su derecho constitucional a no declarar, por lo que tan solo ha estado una hora en la sede judicial.
A su salida de los tribunales, Ruiz-Mateos ha afirmado que no declaraba porque no cree en la Justicia y ha insistido en que no se arrepiente de nada y que lo único que ha hecho es trabajar por los demás.
El juez de instrucción número 9 de Palma, Enrique Morell, acordó prohibir la salida de España de Ruiz-Mateos en una de las causas por las que ha comparecido esta mañana sobre una supuesta estafa en la venta de un hotel en Mallorca.
El juez también ha impuesto al empresario la obligación de comparecer periódicamente ante el juzgado.
Ambas medidas habían sido solicitadas por el fiscal tras la comparecencia esta mañana de Ruiz Mateos en este juzgado, en el que se negó a declarar acogiéndose a su derecho constitucional a no hacerlo.
El pasado día 12 de enero, el juez Enrique Morell decretó en la misma causa la prohibición de salir de España para los seis hijos varones del empresario y también la obligación de comparecencia cada quince días en sede judicial.
En este caso, Ruiz-Mateos y sus hijos están acusados por la familia Radó de una estafa de varios millones de euros en la venta a plazos de un hotel en Playa de Paguera (Mallorca). Los empresarios constituyeron una hipoteca sobre el hotel y posteriormente dejaron de pagar el dinero de la compra.
Además, la jueza de refuerzo del juzgado de instrucción número 3 de Palma, en el que se instruye otra querella por estafa contra los mismos denunciados, tiene que resolver la petición de prisión eludible mediante fianza de 2 millones de euros hecha hoy por los querellantes, también por una supuesta estafa en la venta de otro hotel de Mallorca.
En este juzgado, el fiscal ha solicitado también para Ruiz-Mateos la imposición de medidas cautelares (prohibición de salir del territorio nacional y comparecencia quincenal), que ya ha dictado el otro juez.
En esta querella el denunciante es el empresario Francisco Miralles, quien acusa a los Ruiz-Mateos de una estafa de casi 14 millones de euros en la venta del hotel Eurocalas, situado en Calas de Mallorca.
Miralles vendió en 2006 a una empresa de Zoilo Pazos, sobrino de Ruiz-Mateos, el hotel Eurocalas por 24 millones de euros mediante un contrato en el que el empresario y sus hijos varones actuaron como avalistas.
El empresario José María Ruiz-Mateos ha comparecido hoy en ambos juzgados de Palma para evitar ser detenido, pero se ha negado a declarar sobre sendas estafas ya que, según ha afirmado, no cree en la Justicia y se ha referido a ella en términos despectivos.
"La Justicia es de vergüenza, pero sabe lo que les digo a los jueces: ¡Que me los paso por los cojones!", ha subrayado el empresario a los periodistas a su salida de los juzgados de Palma, en los que se ha acogido a su derecho constitucional a no declarar.
Antes de regresar a Madrid, el empresario ha dicho que no se arrepiente de nada de lo que ha hecho y que volvería a hacer lo mismo: "trabajar por los demás" y para la clase obrera.
Tanto a su entrada como a su salida, y entre juzgado y juzgado, el empresario no paró de hacer declaraciones a los periodistas, unas veces un tanto confusas o inconexas y otras insultantes hacia los jueces, y culpando de todo lo que le pasaba al banquero Emilio Botín.
En sus dos comparecencias en los juzgados de instrucción números 3 y 9 de la capital balear, Ruiz-Mateos se ha acogido a su derecho constitucional a no declarar, por lo que tan solo ha estado una hora en la sede judicial.
A su salida de los tribunales, Ruiz-Mateos ha afirmado que no declaraba porque no cree en la Justicia y ha insistido en que no se arrepiente de nada y que lo único que ha hecho es trabajar por los demás.
El juez de instrucción número 9 de Palma, Enrique Morell, acordó prohibir la salida de España de Ruiz-Mateos en una de las causas por las que ha comparecido esta mañana sobre una supuesta estafa en la venta de un hotel en Mallorca.
El juez también ha impuesto al empresario la obligación de comparecer periódicamente ante el juzgado.
Ambas medidas habían sido solicitadas por el fiscal tras la comparecencia esta mañana de Ruiz Mateos en este juzgado, en el que se negó a declarar acogiéndose a su derecho constitucional a no hacerlo.
El pasado día 12 de enero, el juez Enrique Morell decretó en la misma causa la prohibición de salir de España para los seis hijos varones del empresario y también la obligación de comparecencia cada quince días en sede judicial.
En este caso, Ruiz-Mateos y sus hijos están acusados por la familia Radó de una estafa de varios millones de euros en la venta a plazos de un hotel en Playa de Paguera (Mallorca). Los empresarios constituyeron una hipoteca sobre el hotel y posteriormente dejaron de pagar el dinero de la compra.
Además, la jueza de refuerzo del juzgado de instrucción número 3 de Palma, en el que se instruye otra querella por estafa contra los mismos denunciados, tiene que resolver la petición de prisión eludible mediante fianza de 2 millones de euros hecha hoy por los querellantes, también por una supuesta estafa en la venta de otro hotel de Mallorca.
En este juzgado, el fiscal ha solicitado también para Ruiz-Mateos la imposición de medidas cautelares (prohibición de salir del territorio nacional y comparecencia quincenal), que ya ha dictado el otro juez.
En esta querella el denunciante es el empresario Francisco Miralles, quien acusa a los Ruiz-Mateos de una estafa de casi 14 millones de euros en la venta del hotel Eurocalas, situado en Calas de Mallorca.
Miralles vendió en 2006 a una empresa de Zoilo Pazos, sobrino de Ruiz-Mateos, el hotel Eurocalas por 24 millones de euros mediante un contrato en el que el empresario y sus hijos varones actuaron como avalistas.
El empresario José María Ruiz-Mateos ha comparecido hoy en ambos juzgados de Palma para evitar ser detenido, pero se ha negado a declarar sobre sendas estafas ya que, según ha afirmado, no cree en la Justicia y se ha referido a ella en términos despectivos.
"La Justicia es de vergüenza, pero sabe lo que les digo a los jueces: ¡Que me los paso por los cojones!", ha subrayado el empresario a los periodistas a su salida de los juzgados de Palma, en los que se ha acogido a su derecho constitucional a no declarar.
Antes de regresar a Madrid, el empresario ha dicho que no se arrepiente de nada de lo que ha hecho y que volvería a hacer lo mismo: "trabajar por los demás" y para la clase obrera.
Tanto a su entrada como a su salida, y entre juzgado y juzgado, el empresario no paró de hacer declaraciones a los periodistas, unas veces un tanto confusas o inconexas y otras insultantes hacia los jueces, y culpando de todo lo que le pasaba al banquero Emilio Botín.




