La empresa o el particular que necesita el dinero puede contactar a diferentes plataformas online donde puede definir el tipo de préstamo que quiere y el estado de sus cuentas, para ser analizada su solvencia y evaluado el riesgo del préstamo.
El descontento de los usuarios por la falta de transparencia de los bancos y otras entidades financieras, y las dificultades a la hora de conseguir un préstamo está favoreciendo la aparición de fuentes de financiación alternativas, como el crowdlending, que pone en contacto a través de plataformas online a personas o empresas que necesitan dinero para llevar a cabo sus proyectos con pequeños inversores que consiguen mayor rentabilidad y seguridad en sus inversiones al prescindir de los bancos. Aunque en nuestro país es relativamente desconocido, este modelo financiero lleva funcionando desde hace años en países como Reino Unido, donde tan sólo el año pasado se prestaron más de dos mil millones de euros, China, con ocho mil millones o EEUU donde se concedieron cinco mil millones en préstamos mediante este método.
En España también empieza a despegar, y se puede encontrar información relacionada en portales como Crowdlending.es donde se puede conocer todo sobre este concepto. Pero, ¿qué es? La empresa o el particular que necesita el dinero puede contactar a diferentes plataformas online donde puede definir el tipo de préstamo que quiere y el estado de sus cuentas, para ser analizada su solvencia y evaluado el riesgo del préstamo.
Una vez aprobado, el proyecto es publicado para que los inversores que quieran puedan prestar el dinero. De esta manera, las personas que quieren invertir conocen exactamente el uso que se está haciendo de su aportación, además de obtener con un riesgo muy bajo una rentabilidad del 7 al 10%, valor muy superior a la media de los productos de inversión que ofrecen actualmente los bancos. El crowdlending ofrece la oportunidad además de elegir con flexibilidad los proyectos y la cantidad que se invierte en cada uno de ellos, aportando pequeñas cantidades por ejemplo en diferentes préstamos para diversificar o invirtiendo en un único proyecto. La única limitación viene marcada por la ley de fomento a la financiación empresarial, que marca un límite para los inversores no acreditados de 3000 euros por proyecto o 10.000 al año si se invierte en un conjunto de ellos.
A día de hoy, la tasa de morosidad del sector está bajo mínimos, de hecho en la mayoría de las plataformas no se llega al 1%, frente al 28% que publicó en 2014 el Banco de España refiriéndose a los bancos y las pymes españolas. Con el crowdlending se evita además la economía especulativa, contribuyendo al desarrollo y crecimiento de la economía real de forma rápida y más barata que con la banca tradicional.




