Coec, un mal acuerdo mejor que un buen pleito
Pedro Pablo Hernández y Antonio Betancor, juntos de nuevo y es uno de los mejores acuerdos que podría alcanzarse.
Evidentemente no está la situación económica en Cartagena, y menos aún el asociacionismo empresarial, en disposición de afrontar desuniones. Con ambos me une cierta amistad y a ambos considero personas válidas ya sea para presidir COEC o para ser su ordenanza –que tan digno es lo uno como lo otro-, por eso no debo dejar de aplaudir la sabia decisión de unir fuerzas y presentar una única candidatura para las elecciones de 5 de noviembre.
¿Cuál hubiese sido el resultado si se hubiesen enfrentados en las urnas? Seguro que incierto, aunque la balanza estuviera hasta ayer ligeramente inclinada a un lado (no digo cuál). Y tampoco opinaré sobre las razones que han llevado a los dos a sentarse frente a frente y con miembros al lado de cada uno de sus equipos. Razones de los dos las hay, sin duda. Y aunque en esta contienda y en la paz empresarial futura cada uno de ellos se deje pelos en la gatera, el objetivo y su beneficio superas a las renuncias concedidas.





















