Talento y liderazgo femenino: Teresa Olivares como Edurne y Mireia
“Nadie puede elegir el momento que le ha tocado vivir pero sí podemos elegir qué hacer con el tiempo que se nos ha dado”.
Con estas palabras terminaba uno de los más inspiradores y motivadores discursos que he oído en los últimos años en ámbito empresarial, pronunciado por Jose Miguel Ortiz de las Bayonas (@jmdelasbayonas), presidente de AJE (muchos de los que se hacen llamar “coaches/ motivadores” tomen nota para aprender), en la noche de gala de los premios Joven Empresari@ 2015.
No podía ser de otra manera. El premio fue a parar a Teresa Olivares (@OlivaresLago), por segunda vez en tres años finalista de este reconocido homenaje. Tutete.com (@Tutetecom) es la empresa de la que ella es
propietaria, líder en el mercado de chupetes personalizados. Si se dice pronto la cifra de 3 Millones de Euros de facturación con la que acabarán este ejercicio, se hace casi más rápido lograrlo, porque Teresa lo logró en tan solo 8 años de vida de su empresa, partiendo desde cero, con tres embarazos y tres hijos, y una familia unida.
Pero esto no fue un camino de rosas, sino un ejemplo de superación personal, desarrollo, evolución y despertar del talento, afrontando muchas barreras, siendo posiblemente las más duras, aquellas psicológicas y conceptuales. La primera de todas, abandonar la comodidad de un trabajo remunerado por cuenta ajena para afrontar el riesgo que conlleva emprender. Luego hacerlo en un sector con muchas barreras de entrada de tipo normativo y legal (productos para bebés), y con un producto nuevo del que nadie sabría qué respuesta daría el mercado, sin un referente en el sector, ni un ejemplo en el modelo de negocio. Sin hablar de los infinitos estereotipos de género que en estos casos suelen acompañar a una mujer empresaria que además quiere ser madre.
No pudieron no venirme a la mente los dos ejemplos más parecidos que conozco al de Teresa, por afrontar situaciones similares en sus respectivas disciplinas camino al logro de la excelencia.
Para Edurne Pasaban, no fue fácil llegar a la determinación de dedicarse profesionalmente a la montaña teniendo como opción natural ser heredera de una empresa familiar. Tras superar ese bloqueo, acumuló el famoso record de escaladas de cumbres de más de 8000 metros en un plazo temporal que ninguna mujer había logrado antes, además de ser la primera en escalar los 14 ochomil.
Mireia Belmonte, tras las olimpiadas de Londres de 2012 estuvo más cerca de abandonar la natación que de seguir adelante, quizás por tener como barrera el pensamiento de no creer en repetir los buenos resultados de Londres y, en definitiva, no confiar en sus medios y posibilidades. Una vez superado ese bache, la progresión de Mireia fue espectacular.
Se da la “No casualidad” que tanto a Edurne como a Mireia las conocí personalmente, aunque fugazmente: lo suficiente como para hablarles de mi primer libro Camino al Cambio (@Camino_Cambio), dedicarles una copia, y comentarles de cómo el protagonista de ese libro parece reflejar sus actitudes y pautas de pensamiento. Esas conversaciones me permitieron disponer sucesivamente de la valiosa colaboración de Edurne misma para mi segundo libro de próxima publicación.
Algo parecido me sucedió conociendo a Manuel Torrres, empresario murciano, Líder inspirador y fundador de la empresa MTorres. Ocurrió en una comida que AJE misma organizó hace unos meses.
Por tanto no podía faltar en regalar una copia de mi libro también a Teresa para completar lo que llamo el póker de la excelencia.
Dos deportistas de Élite y dos Empresarios de Élite: porque no hay cosa más parecida al esfuerzo que realiza un empresario, que el que realiza un deportista de élite para aprovechar su talento y lograr con él la excelencia y el alto rendimiento. Y hablo de excelencia y alto rendimiento y no de éxito: porque si bien el éxito está reñido con el logro de los objetivos, la excelencia y el alto rendimiento prescinden de ellos: se centran en sentar las mejores condiciones para aprovechar el máximo rendimiento posible, el máximo esfuerzo, en dar uno lo mejor de sí. Esta es la verdadera meta.
Hoy día se habla mucho de talento. En ocasiones gratuitamente. Pero los que estamos como en mi caso más de 15 años dedicados a la detección y desarrollo de talento, sabemos que la cuestión no es lograr unos u otros resultados, sino facilitar a la persona los medios y procesos que le permitan liberar el máximo potencial: se trata de una alquimia que convierte los valores intangibles de actitudes, habilidades y conocimientos, en utilidades para la persona y su entorno. Hacer algo útil, lo más útil posible para el mundo y nuestro entorno, con los medios que se nos han dado. Sin más.
A Edurne, Mireia y Manuel, se suma Teresa como ejemplo inspirador de talento convertido en utilidad. Y lo que más destaco en póker es la presencia de tres mujeres.
Las mujeres empresarias se han convertido en el motor económico de esta Región. Hace un año, en los propósitos de 2015, AJE tenía una intención clara: incrementar el número de mujeres empresarias asociadas. Objetivo cumplido. Se incrementó ese volumen en un 180% en unos escasos 10 meses de trabajo gracias a la labor de su equipo formado por Sonia, Miguel y David, además de su Junta Directiva.
Si las mujeres no han llegado todavía a representar en un número más acorde a los datos, los altos cargos de grandes empresas, política, organizaciones e instituciones públicas, solo es cuestión de tiempo. La sociedad demanda una nueva forma de comunicar y hacer las cosas, y el liderazgo femenino es el que mejores respuestas ofrece a esas necesidades. Todo paso y esfuerzo que se dará, es necesario y valioso en ese intento, por mucho que los resultados en ocasiones tarden en llegar.
Pero si algo nos enseñan Edurne, Mireia y Teresa, es que la constancia es una clave para la excelencia. Para que un día podamos decir orgullos@s que el punto al hayamos llegado, será resultado de ese pequeño primer paso que en su momento dimos.





















