La hora del talento político
Muchos de los 1,5 millones ciudadanos de la Región de Murcia deben estar perplejos por algunos hechos conocidos en las últimas semanas:
1. El dedito mágico de la alcaldesa de Torre-Pacheco pone y quita a funcionarios supuestamente sin cumplir con los requisitos de la función pública, nada más y nada menos que al interventor del Ayuntamiento. Amén de jactarse en el mismísimo Pleno con semejante barbaridad delante de todas las fuerzas políticas de ese pueblo.
2. El Partido Popular no saca adelante el techo de gasto no financiero en la Asamblea Regional, por lo que se ajustan los plazos de debate y aprobación de la Ley posiblemente más importante de las que pasan por esa Institución: los Presupuestos Generales de la Región de Murcia. Incluso podría darse la situación de prórroga de los Presupuestos de 2015 para el ejercicio 2016 con algunas consecuencias no deseables para el interés general de los ciudadanos.
3. Muchas pedanías del municipio de Murcia están constituyendo sus Juntas Vecinales y eligiendo su Presidencia. Los primeros pueblos donde no existe mayoría absoluta de algún partido están siendo objeto de atención en los medios de comunicación, porque la constitución de sus Juntas se ha basado en acuerdos tripartitos que impiden la presidencia al partido más votado, en este caso al Partido Popular.
Posiblemente en otras circunstancias y en otros tiempos estos hechos y otros muchos hubieran pasado sin pena ni gloria, pero la situación política de la Región de Murcia es, después de las elecciones autonómicas y locales de mayo de 2015, totalmente diferente a lo acontecido desde las primeras elecciones que se realizaron en 1983.
La Región de Murcia se encuentra en una situación novedosa políticamente hablando, puesto que ningún partido tiene mayoría absoluta en la Asamblea Regional. Nunca se había dado esta opción. En los primeros años gobernó el Partido Socialista y los últimos 20 años ha sido el Partido Popular.
La gobernabilidad, bonito vocablo, depende de pactos o acuerdos entre diferentes fuerzas políticas y por supuesto de los puntos programáticos consensuados entre las fuerzas que han llegado al Pacto.
En esta legislatura y en la Región, el Pacto de Gobernabilidad está sustentado por el Partido Popular y Ciudadanos, nueva formación política en el ámbito general español. El Pacto se ha desarrollado mediante la firma de un documento que, entre otros puntos, se fijaban principios de regeneración política por los que personas imputadas judicialmente deberían dejar su cargos institucionales u orgánicos.
Siempre para gobernar se necesita el mejor talento: buscar los mejores cuadros para ocupar las diferentes parcelas y/o encontrar las mejores personas para desarrollar e interpretar los acuerdos alcanzados. Parece que hoy es más necesario ese talento, puesto que los 1,5 millones de ciudadanos de esta Región no podemos estar pendientes de las interpretaciones partidistas de los acuerdos alcanzados.
Sin duda, la regeneración política hoy es más necesaria que ayer porque casi 20 años de gobierno del mismo presidente de la Región, y el Partido Popular, genera formas de actuación y comportamientos no oportunos ni adecuados para los intereses generales de la Región de Murcia. Sin duda, esta situación no es exclusiva de nuestra Región (Cataluña, Galicia, Andalucía y Comunidad Valenciana por nombrar algunas comunidades autónomas son buenos ejemplos de lo que se está mencionando) pero eso no es óbice para que los que nos gobiernan actualmente, a la cabeza su presidente Pedro Antonio Sánchez, se amparen y justifiquen sus formas de actuar en lo que sucede en otras comunidades autónomas. Parece que los comportamientos son más propios del pasado que de la nueva etapa que hay que empezar a caminar.
Los ciudadanos no nos podemos ver abocados a las rencillas, puestas en escena y comportamientos estratégicos de los diferentes partidos que conforman el arco parlamentario. Con mucha seguridad gastar esfuerzos en esas cosas que no son importantes para nuestra Comunidad Autónoma, implicará necesariamente perder fuelle en el panorama nacional e internacional, porque la incertidumbre es mala consejera para el desarrollo de iniciativas empresariales endógenas, el comportamiento de consumo de las familias y el flujo de inversiones foráneas necesarias para desarrollar nuestra Región.
Necesitamos pues la mayor certeza en la toma de decisiones para no desviarnos de la senda de expansión económica iniciada hace poco tiempo. Creo sinceramente que el talento político es la mejor arma para eliminar esas inseguridades y todo indica que en esta Región queda un camino largo para encontrar y desarrollar ese talento.
Desde mi punto de vista, cada vez es mas necesario que los políticos y los Partidos encuentren las mejores estrategias para que al menos:
• El interés general prevalezca sobre el partidista.
• El pasado sea pasado y por tanto los gobiernos sean capaces de desprenderse de los vicios que han conllevado etapas de poder anteriores.
• Se sepa o se solicite inmediatamente la conjugación del verbo dimitir.
• La innovación, la valentía y la participación sean principios básicos en la toma de decisiones.
Ahora toca el talento político porque 1,5 millones de ciudadanos lo agradecerán.





















