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Opinión | Reflexiones desde la calle
Miércoles, 28 de Octubre de 2015
JAVIER SIERRA

Inestabilidad y gobernabilidad

Hoy en día está de moda alabar el diálogo y la capacidad de llegar a pactos y acuerdos entre las formaciones políticas ante escenarios en los que ya no hay mayorías absolutas. Sin embargo, somos muchos los que observamos con ciertas cautelas el hecho de contar con un Gobierno regional que no tiene la seguridad y estabilidad de antaño.

 

Las reiteradas noticias sobre el tira y afloja entre quienes están llamados a entenderse no hacen sino alimentar [Img #39008]los temores a que la recuperación económica, que es caprichosa y asustadiza, huya de regiones como la nuestra.

 

Del mismo modo, solo pensar que nuestros gobernantes puedan estar ocupados en los juegos de tronos en lugar de estar centrados y concentrados en gobernar produce bastante impotencia, máxime cuando percibimos diariamente la necesidad de tener un gobierno eficaz y que resuelva problemas.

 

La situación actual no parece la óptima dentro de las distintas opciones. Veamos las alternativas. Un Gobierno en minoría (sin pacto alguno) hubiese evitado al PP cumplir todos los requisitos que, un día sí y al otro también, se le recuerdan que debe cumplir, aunque vengan motivados porque sople el viento en un municipio de nuestra Región (hoy Torre Pacheco, mañana a saber).

 

Un Gobierno alternativo del PSOE, sustentado en tres fuerzas políticas, seguiría sometido a la inestabilidad que genera esta reflexión, aunque tuviese menos tensiones en lo que respecta a las medidas de regeneración, sin duda porque el PSOE ha tocado menos poder dentro de los límites de la Región de Murcia en las últimas legislaturas.

 

La alternativa buena, ante una opción u otra, sería un Pacto de Gobierno (no de investidura), en el que sus miembros se distribuyan las carteras, pero no para repartirse las poltronas, sino como una distribución de las responsabilidades en el marco de un proyecto común de Gobierno en beneficio de los murcianos.

 

El pacto de investidura está mostrando últimamente su peor cara y los efectos perversos que produce, porque permite entorpecer la acción de gobierno sin hacer contribuciones. En mal callejón sin salida estamos los murcianos si vamos a estar así hasta la finalización de la legislatura.

 

sierramurcia.com
@sierramurcia

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