El presidente del BCE adelanta que mantendrá la compra de deuda más allá de septiembre de 2016
El presidente del Banco Central Europeo (BCE), Mario Draghi, volvió hoy a mostrar su disposición a actuar si la deriva de los precios se sigue debilitando, tal y como apuntan los datos que maneja, e indicó que se mantiene vigilante ante varias cuestiones que pueden afectar a la eurozona.
"Si concluyéramos que nuestra estabilidad de precios a medio plazo está en riego, actuaríamos usando todos los instrumentos disponibles en nuestro mandato, para asegurar que se mantiene un nivel apropiado del tono acomodaticio de la política monetaria", afirmó.
Durante su comparecencia ante la Comisión de Asuntos Económicos y Monetarios del Parlamento Europeo (PE), Draghi volvió a recurrir a su talento para jugar con las expectativas de los mercados sobre las próximas decisiones de política monetaria de Fráncfort.
Incluso ha puesto fecha a la próxima ocasión: el 3 de diciembre, día en el que se reúne de nuevo el Consejo de Gobernadores del BCE y se "volverá a examinar el nivel de acomodación de la política monetaria", dijo Draghi.
Draghi destacó el valor del programa de compra de activos del BCE, que es "considerado como un instrumento particularmente poderoso y flexible", e indicó que las compras se mantendrán más allá de septiembre de 2016 si la inflación no se eleva hacia el objetivo de que quede por debajo, pero cerca, del 2%.
"Se podrían activar también otros instrumentos para fortalecer el impacto del programa de compras si fuera necesario", añadió Draghi, quien indicó que considera que el BCE tiene suficientes instrumentos a su disposición para actuar.
El economista italiano repasó las principales cuestiones económicas que afectan a la economía de la eurozona, entre ellas la masiva llegada de refugiados y la gestión de su acogida; la situación en Grecia y de su banca; y los pasos hacia una mayor integración de los socios del euro.
"Sobre los emigrantes, está claro que están cambiando y van a cambiar profundamente la textura social de la Unión Europea", afirmó el presidente del BCE, quien indicó que, ante la crisis de refugiados, hay que dar una "respuesta humanitaria".
Esta visión es necesaria, "porque si se gestiona de manera apropiada y si hay inversiones, en esta situación de cambio la UE y la zona del euro emergerán más fuertes en el debido momento", sostuvo Draghi, quien insistió en que es y será necesario que los gobiernos inviertan.
No obstante, el banquero italiano dijo no estar aún en posición de dar una cifra sobre las necesidades de inversión.
Sobre Grecia, Draghi recalcó la importancia de que se resuelva la discusión que mantiene el Gobierno liderado por Alexis Tsipras con las instituciones acreedoras sobre las ejecuciones hipotecarias y la gestión de los créditos morosos.
"Está justificada una protección de los ciudadanos bien enfocada, insisto: bien enfocada, que cubra a la gente en necesidad, pero que no puede extenderse a todos los deudores, porque esto es insostenible", afirmó, a la vez que defendió la necesidad de encontrar un "equilibrio" entre la salud de los bancos y la protección social.
"Esta discusión es muy importante, porque su éxito permitirá que se lleve a cabo la recapitalización" de los bancos helenos, que los socios de Atenas quieren terminar antes de finales de año, lo que también permitiría "mitigar" los controles de capital que aún hay en el país y la recuperación de la economía, dijo.
Respecto al futuro de la integración de la eurozona y a las exigencias del primer ministro británico, David Cameron, al respecto -como el reconocimiento de que el euro no es la moneda de la Unión Europea, sino que hay varias-, Draghi se mostró favorable a una mayor unión de los Diecinueve.
"Si estos acontecimientos van más allá, que ya he dicho que es una cuestión política y que no corresponde al BCE, entonces los miembros de la zona del euro tendrán que responder con una integración mucho mayor" en su Unión Económica y Monetaria.
"La opción de ser testigo de los acontecimientos mencionados hoy, sobre los que no quiero especular o entrar más en detalle, y no hacer nada respecto a la eurozona, no es una opción viable. Y puedo decir con seguridad que la opción de no hacer nada podría ir en contra de la estabilidad de los precios", aseguró.





