Presupuesto participativo orientado a la juventud
Los más de 740 miembros que formamos en todo el mundo la red del Observatorio Internacional de la Democracia Participativa (OIDP), entre los que se encuentran gobiernos locales, instituciones, organizaciones de la sociedad civil y centros de investigación que quieran desarrollar, compartir y aplicar la democracia participativa, en su dimensión cualitativa de profundización de la democracia local en el gobierno de la ciudad, compartimos con interés la decisión adoptada en la reunión celebrada en Madrid en marzo de 2015, en donde se vió la necesidad de estudiar y mejorar la participación política de los jóvenes, a propuesta de varios miembros, entre los que me cuento. En este contexto, el Dr. Oswaldo M. Ortiz, representante de la Municipalidad de Córdoba (Argentina) propuso la creación de un grupo de trabajo sobre la experiencia de los presupuestos participativos orientados a la juventud. El grupo fué aprobado y está funcionando desde el pasado mes de junio, coordinado por la ciudad de Córdoba, en colaboración con la Secretaría Técnica del OIDP.
Sirva el presente texto como resumen del trabajo realizado hasta este momento por el grupo y para poner en valor la dimensión colaborativa que subyace en la misma razón de ser de la OIDP, al hacer posible la comunicación multicanal, principalmente entre los tres continentes más activos (América, África y Europa), al tiempo que se centra en uno de los hándicaps actuales de la democracia participativa: la implicación de los jóvenes.
En primer lugar el trabajo del grupo se ha ocupado de la definición de lo que entendemos por "presupuestos participativos orientados a los jóvenes." El presupuesto participativo es un mecanismo de democracia directa, ya que permite a los ciudadanos influir o decidir sobre los presupuestos públicos, por lo general el presupuesto municipal, a través del proceso de participación ciudadana.
Por lo tanto, la dimensión de orientación a los jóvenes, consiste justamente en la definición y selección de las prioridades de inversión para el presupuesto de la ciudad por los jóvenes en una comunidad. Estos serían unos presupuestos participativos para la juventud en general, aunque, naturalmente dependiendo del caso de que se dirijan a un grupo de edad específico u otro. En cualquier caso, su objetivo es lograr la integración de los jóvenes en los asuntos públicos de la ciudad, a través de la participación, tanto en la toma de decisiones como en los debates y en las discusiones sobre las prioridades para invertir una parte específica del presupuesto municipal.
Por presupuestos participativos orientados a la juventud entendemos el experimento llevado a cabo por los gobiernos locales y los consejos municipales con sus propios recursos, pero también encontramos experiencias en instituciones educativas (escuelas, colegios y liceos). En este caso, se trata de involucrar a los estudiantes en la dirección de las escuelas, en el sentido de que decidan sobre una parte de la inversión Como ejemplo descriptivo, sírvanos la de LDES Institution Centre: por ejemplo, si se debe priorizar el equipamiento deportivo, equipamientos culturales y académicos. La relevancia de la importancia de la experiencia consistiría en la capacitación y sensibilización de la participación de los jóvenes en los asuntos públicos.
Esto permitirá de un lado, que los jóvenes vean que los gobiernos locales y los ayuntamientos son las instituciones básicas de la organización territorial del Estado y configuran el entorno inmediato de la participación ciudadana en los asuntos públicos. Por otro lado, claramente, la experiencia aumenta la probabilidad de incrementar el interés de los jóvenes en cuestiones políticas, ya que a través de esta participación, entienden que pueden influir en la política pública, y expresar sus necesidades. Esta implicación puede contribuir a mejorar la gobernanza de las comunidades, ya que las políticas aplicadas se corresponden a las necesidades reales expresadas por los jóvenes. Además, es una forma democrática de aprendizaje, lo que fortalece el sentido de pertenencia y el compromiso cívico o consenso de las generaciones más jóvenes.
La experiencia del grupo de trabajo de la OIDP nos señala lo que hemos denominado nueve puntos clave sobre el presupuesto participativo orientado a la juventud. En tal sentido, se ha visto necesario:
1.- Fortalecer la participación de los jóvenes en el espacio formal de toma de decisiones. De esta manera se facilita el acceso a las oportunidades para los jóvenes en el ejercicio de sus derechos como ciudadanos, proporcionándoles herramientas para influir en la política aumentos públicas.
2.- Tener presente la vinculación de la sociedad civil joven y el municipio. Se deben fomentar políticas que mejoren la calidad de vida de todos los ciudadanos, incluidos los jóvenes.
3.- Promover y difundir presupuestos participativos para jóvenes, sus metas y objetivos. Uno de los principales objetivos del proceso es satisfacer las expectativas de los jóvenes para atender sus necesidades.
4.- Desarrollar un diagnóstico en profundidad antes de decidir dónde destinar el presupuesto. Debemos realizar un estudio general para diagnosticar las necesidades y la situación del municipio.
5.- Establecer escenarios de discusión y debate en foros. A través de debates y foros de discusión se publicarán las cuestiones relativas a la democracia participativa, los derechos de los ciudadanos y la gestión del control en temas municipales.
6.- La continuidad en el tiempo: debe ser un proceso continuo para lograr los objetivos y submetas previamente establecidas y no una cuestión fragmentada, con riesgo de ser paralizada.
7.- Educación: Es importante que los jóvenes tengan conocimientos básicos para participar en el presupuesto participativo. Los jóvenes pueden recibir capacitación en las escuelas donde los valores pro-sociales y la base de conocimientos serían promover la participación, por lo que se crea que el interés inicial del joven.
8.- Compromiso de las partes involucradas. Para garantizar el éxito en el proceso de presupuesto participativo orientado a los jóvenes, es fundamental que todas las partes involucradas en el proyecto, es decir, tanto los jóvenes como gubernamentales, asociaciones, organizaciones, estructuras locales o municipales, escuelas, etc., deben permanecer y darle continuidad al proceso desde el principio hasta su finalización.
9.- Evaluación. Es imprescindible evaluar el proceso y sus resultados, para valorar si ha sido eficaz o no. Al mismo tiempo, la evaluación permitirá identificar las fortalezas y debilidades en el proceso para que puedan mejorar si es necesario.
Atraer e implicar a los jóvenes en los procesos de presupuestos participativos hoy por hoy es el gran reto de todas y cada una de las experiencias puestas en marcha en todo el mundo. La necesaria apertura del diseño del proceso y las consideraciones que aportamos desde este grupo de trabajo pueden contribuir a la consecución del objetivo: construir una democracia participativa de todos y para todos.
Finalmente, desde estas páginas electrónicas, quiero testimoniar mi agradecimiento a los compañeros Oswaldo Marcelo Ortiz por su dinamismo, a Dupleix Kuenzob por su compilación de las aportaciones, a todos los miembros del grupo de trabajo y especialmente a Adriá Duarte de la secretaría técnica de la OIDP por su permanente apoyo a todas las iniciativas.





















