El ministro destaca la reforma de la Política Agraria Común como un objetivo prioritario de su departamento
El ministro de Agricultura, Miguel Arias Cañete, anunciaba este miércoles en el Congreso que "abordará" el Pacto Nacional del Agua, que se plasmará en un nuevo Plan Hidrológico Nacional, con el objetivo de garantizar el suministro de agua "en calidad y cantidad" y de manera "solidaria".
En su comparecencia en la comisión parlamentaria de Agricultura, Alimentación y Medio Ambiente, el ministro ha avanzado que revisará "todos los planes de demarcación hidrográfica y potenciará la reutilización y depuración", en coordinación con las Confederaciones Hidrográficas y con las Sociedades de Agua.
Arias Cañete ha criticado "la herencia recibida" del Gobierno socialista en materia de agua, y, en concreto, "las grandes inversiones realizadas" en desaladoras "cuya producción está por debajo de lo esperado". Además, ha denunciado el incumplimiento de las directivas europeas en materia de agua, ya que ha podido constatar que "España es el país más atrasado en Europa en la aplicación de la Directiva Marco de Agua".
En una intervención extensa y con detallados datos técnicos, Cañete ha desgranado 66 propuestas, que plasman ideas ya anunciadas desde que tomó posesión de su cargo, como los trabajos enfocados a las reformas europeas.
Entre las novedades más concretas, el ministro ha enumerado, además del Plan Hidrológico Naciona, un plan de regadíos, una modificación de las elecciones que determinan la representación de las organizaciones agrarias y un programa estratégico de diversificación de la actividad económica del medio rural.
En pesca, Cañete ha remarcado que defenderá a este sector y propiciará su innovación para adaptarlo a la reforma de la Política Pesquera Común (PPC), aunque las alusiones más esperadas eran las referentes al acuerdo con Marruecos, actualmente suspendido.
En este ámbito, ha afirmado que espera que lleguen este mes las ayudas a los barcos afectados por el cese del convenio, 69 andaluces y canarios, dato valorado por las cofradías de pescadores.
Cañete ha insistido en "devolver a la agricultura y la ganadería" el protagonismo que merecen y ha distinguido entre dos frentes, el nacional y el europeo, precisamente por la reforma de la PAC.
Una vez más, ha resaltado la conveniencia de "alianzas" con otros países para conservar los recursos que llegan desde la UE al campo español, unos 7.839 millones de euros anuales, con datos de 2011.
Ha indicado que su Departamento ha creado un grupo de trabajo específico compuesto por "funcionarios especializados" para diseñar esa estrategia española.
Como en el fondo hay consenso entre Gobierno y autonomías contra las propuestas de la PAC, Cañete ha dirigido sus críticas a la situación que encontró cuando llegó a su Departamento pues, según ha afirmado, echó en falta una posición detallada sobre los múltiples aspectos a los que afecta esa reforma.
En el ámbito nacional, ha confirmado que el Ministerio tratará de sacar adelante un proyecto de Ley de medidas para mejorar el funcionamiento de la cadena alimentaria, algo en lo que trabajó el Ejecutivo anterior.
En este contexto, ha aludido a que el productor es el "eslabón" más débil frente a las industrias y los supermercados.
El ministro también ha insistido en que llevará a cabo una "profunda" reforma de la Ley de Costas, "para compatibilizar la protección del litoral con el desarrollo de actividades económicas no perjudiciales".
En su comparecencia en la comisión parlamentaria de Agricultura, Alimentación y Medio Ambiente, el ministro ha avanzado que revisará "todos los planes de demarcación hidrográfica y potenciará la reutilización y depuración", en coordinación con las Confederaciones Hidrográficas y con las Sociedades de Agua.
Arias Cañete ha criticado "la herencia recibida" del Gobierno socialista en materia de agua, y, en concreto, "las grandes inversiones realizadas" en desaladoras "cuya producción está por debajo de lo esperado". Además, ha denunciado el incumplimiento de las directivas europeas en materia de agua, ya que ha podido constatar que "España es el país más atrasado en Europa en la aplicación de la Directiva Marco de Agua".
En una intervención extensa y con detallados datos técnicos, Cañete ha desgranado 66 propuestas, que plasman ideas ya anunciadas desde que tomó posesión de su cargo, como los trabajos enfocados a las reformas europeas.
Entre las novedades más concretas, el ministro ha enumerado, además del Plan Hidrológico Naciona, un plan de regadíos, una modificación de las elecciones que determinan la representación de las organizaciones agrarias y un programa estratégico de diversificación de la actividad económica del medio rural.
En pesca, Cañete ha remarcado que defenderá a este sector y propiciará su innovación para adaptarlo a la reforma de la Política Pesquera Común (PPC), aunque las alusiones más esperadas eran las referentes al acuerdo con Marruecos, actualmente suspendido.
En este ámbito, ha afirmado que espera que lleguen este mes las ayudas a los barcos afectados por el cese del convenio, 69 andaluces y canarios, dato valorado por las cofradías de pescadores.
Cañete ha insistido en "devolver a la agricultura y la ganadería" el protagonismo que merecen y ha distinguido entre dos frentes, el nacional y el europeo, precisamente por la reforma de la PAC.
Una vez más, ha resaltado la conveniencia de "alianzas" con otros países para conservar los recursos que llegan desde la UE al campo español, unos 7.839 millones de euros anuales, con datos de 2011.
Ha indicado que su Departamento ha creado un grupo de trabajo específico compuesto por "funcionarios especializados" para diseñar esa estrategia española.
Como en el fondo hay consenso entre Gobierno y autonomías contra las propuestas de la PAC, Cañete ha dirigido sus críticas a la situación que encontró cuando llegó a su Departamento pues, según ha afirmado, echó en falta una posición detallada sobre los múltiples aspectos a los que afecta esa reforma.
En el ámbito nacional, ha confirmado que el Ministerio tratará de sacar adelante un proyecto de Ley de medidas para mejorar el funcionamiento de la cadena alimentaria, algo en lo que trabajó el Ejecutivo anterior.
En este contexto, ha aludido a que el productor es el "eslabón" más débil frente a las industrias y los supermercados.
El ministro también ha insistido en que llevará a cabo una "profunda" reforma de la Ley de Costas, "para compatibilizar la protección del litoral con el desarrollo de actividades económicas no perjudiciales".

