El batacazo del PP y el decepcionante resultado de Ciudadanos no permite a Rajoy una mayoría suficiente, mientras que el PSOE y Podemos necesitarían del apoyo de los nacionalistas para tratar de formar gobierno
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El panorama electoral español se antoja más complejo que nunca en los casi 40 años de democracia después del resultado electoral del 20-D. El Partido Popular logró una pírrica victoria en las elecciones, aunque perdió más de un tercio de los apoyos con respecto a los comicios de 2011, cuando Mariano Rajoy logró la victoria con una holgada mayoría absoluta.
En esta ocasión, el PP logró 121 escaños frente a los 186 de hace cuatro años. La segunda fuerza sería, una vez más, el Partido Socialista de Pedro Sánchez, también con un retroceso de 19 diputados con respecto a 2011: 92 frente a los 110 obtenidos por Alfredo Pérez Rubalcaba.
Las elecciones del 20 de diciembre han confirmado la irrupción de los partidos emergentes: Ciudadanos y Podemos entran con fuerza en el Congreso de los Diputados, aunque con un sabor de boca muy diferente para ambos.
Por un lado, Pablo Iglesias se configura como gran triunfador de la noche, obteniendo unos resultados muy superiores a los que le atribuían las encuestas: entre la principal cabecera y sus distintas marcas territoriales, Podemos logra 69 diputados.
Si Iglesias es el máximo triunfador, Albert Rivera parece el gran derrotado: Ciudadanos apenas logra la mitad de los escaños atribuidos en las encuestas y se conforma con 40 sillones en el Congreso de los Diputados.
Así pues, llega la hora de estudiar diferentes fórmulas gubernamentales, pues ni la suma de escaños de PP y Ciudadanos ni la de PSOE más Podemos es suficiente para alcanzar la mayoría absoluta: los grandes partidos tendrán que sondear otras opciones y en este punto los 9 diputados nacionalistas de Esquerra Republicana de Catalunya o los 6 del PNV pueden jugar papeles determinantes.
Murcia, bastión 'popular', pero menos
En la Región de Murcia, se repite la tradicional victoria popular, y se convierte una vez más en la comunidad autónoma donde el partido de Mariano Rajoy logra más apoyo, si bien este pasa del 64% obtenido en 2011 al 40% cosechado este 20-D.
El Partido Popular consigue cinco de los diez diputados en juego en la circunscripción murciana (frente a los 8 de 2011). El PSOE, que tenía a María González Veracruz como cabeza de lista, mantiene los dos cosechados hace cuatro años, mientras que los tres que ha perdido el PP se los reparten los emergentes: dos para Ciudadanos y uno para Podemos.



