Aprendiendo de las quejas
Hace unos días leía un artículo en el que hablaban, entre otros, de la importancia de aprender a gestionar “las quejas de nuestros clientes como regalos”, cuestión que me parecía interesante compartir con vosotros.
Efectivamente, es común escuchar eso de que “las críticas negativas son las que nos ayudan a mejorar”, pero ¿estamos realmente preparados para escuchar lo malo? Y lo que es más importante, ¿estamos preparados para, efectivamente, aprovecharlo para nuestro crecimiento y mejora?
A menudo sigo coincidiendo con empresarios que todavía temen un mal comentario en Facebook, o lo que es peor, que no se animan a adentrarse en el mundo de los social media, por miedo a una mala crítica. ¡Gran error!
A cualquier empresa le encantaría poder lograr la plena satisfacción de todos sus clientes, pero sabemos que eso es imposible. Las quejas siempre van a estar ahí, ¿no será mejor conocerlas para poder explicarnos y aprender de ellas?
Eso sí, debemos saber reaccionar y actuar ante ellas. En primer lugar, contesta siempre y hazlo de forma respetuosa y positiva, explicando y justificando bien tu postura en caso necesario. Y en segundo lugar, actúa. Analiza el origen del problema, valora cómo puedes evitar que ocurra de nuevo y hazle seguimiento para confirmar que se ha corregido.
Y si puedes lograr lo mismo dentro de tu organización, entre los trabajadores y proveedores, ¡fantástico!
Libérate de miedos, ¡y a mejorar!





















