Cuarta semana consecutiva de ganancias hasta niveles desconocidos desde octubre pasado
La cuarta semana consecutiva de ganancias de la bolsa española ha concluido con una subida del 2,36 por ciento que le ha situado en niveles desconocidos desde finales de octubre pasado.
La bolsa española se apoyó en el avance de las plazas internacionales a medida que se iban conociendo datos económicos favorables.
Además, se sustentó en la mejoría del mercado de deuda por la inminencia de un acuerdo sobre la quita de la deuda griega -la prima de riesgo española bajó de 300 puntos básicos, lo que no sucedía desde hacía dos meses- y en noticias sobre el sector financiero, como resultados o cambios de regulación.
Sin embargo, el final de enero fue desastroso, pues los inversores seguían recogiendo beneficios y el mes acabó mal para la bolsa española, pues se convirtió en la única de las principales plazas internacionales con pérdidas.
Pero febrero cambió el paso con noticias como el aumento de la actividad industrial en China y los Estados Unidos el mes pasado y con la recuperación de los bancos por la positiva evolución de la deuda y las modificaciones regulatorias sobre el sector decididas en España e Italia.
Pero el revulsivo que necesitaba el mercado para perder sus complejos y superar un nivel de precios que se le atragantaba llegó el viernes con los datos de empleo estadounidenses de enero.
La creación de 243.000 puestos de trabajo el pasado mes, con lo que la tasa de paro sobre la población activa bajaba del 8,5 al 8,3 por ciento, permitía a Wall Street subir hasta cotas desconocidas desde el pasado mes de julio.
Con esta muestra de la fortaleza de la economía estadounidense -contrastaba con la contracción de la actividad en España, que bajaba el 0,3 por ciento en el cuarto trimestre del año y con el alza del desempleo en 177.500 personas, hasta 4,6 millones en enero- la bolsa nacional se acercaba a 8.900 puntos, nivel que no registraba desde la última jornada de octubre de 2011.
En cuanto a la evolución de las empresas del IBEX, en este ciclo subieron treinta y dos, bajaron tres y repitió cotización una, Sacyr.
Mediaset logró la mayor subida semana, el 9,7 por ciento, impulsada por motivos técnicos tras superar una "resistencia" -precio que frena las subidas-, seguida de Amadeus, que avanzó el 8,4 por ciento, y de IAG, con un alza del 7,84 por ciento, animada por las operaciones de integración en el sector.
Repsol, por el temor a que Argentina nacionalice YPF, bajó el 3,23 por ciento, en tanto que Endesa perdió el 0,55 por ciento y Red Eléctrica, el 0,45 por ciento.
Del resto de los grandes valores destacó la revalorización del 4,49 por ciento de Banco Santander y del 4,25 por ciento de BBVA, después de que ambas entidades anunciaran que su beneficio había bajado el 35 por ciento el año pasado; Iberdrola subió el 2,66 por ciento, y Telefónica, el 1,16 por ciento.
La próxima semana, en la que el mercado partirá de 8.861,20 puntos, los inversores estarán pendientes de la reunión sobre tipos de interés del Banco Central Europeo, así como de datos de producción industrial de varios países europeos, de la confianza de los consumidores estadounidenses y de resultados empresariales.
La bolsa española se apoyó en el avance de las plazas internacionales a medida que se iban conociendo datos económicos favorables.
Además, se sustentó en la mejoría del mercado de deuda por la inminencia de un acuerdo sobre la quita de la deuda griega -la prima de riesgo española bajó de 300 puntos básicos, lo que no sucedía desde hacía dos meses- y en noticias sobre el sector financiero, como resultados o cambios de regulación.
Sin embargo, el final de enero fue desastroso, pues los inversores seguían recogiendo beneficios y el mes acabó mal para la bolsa española, pues se convirtió en la única de las principales plazas internacionales con pérdidas.
Pero febrero cambió el paso con noticias como el aumento de la actividad industrial en China y los Estados Unidos el mes pasado y con la recuperación de los bancos por la positiva evolución de la deuda y las modificaciones regulatorias sobre el sector decididas en España e Italia.
Pero el revulsivo que necesitaba el mercado para perder sus complejos y superar un nivel de precios que se le atragantaba llegó el viernes con los datos de empleo estadounidenses de enero.
La creación de 243.000 puestos de trabajo el pasado mes, con lo que la tasa de paro sobre la población activa bajaba del 8,5 al 8,3 por ciento, permitía a Wall Street subir hasta cotas desconocidas desde el pasado mes de julio.
Con esta muestra de la fortaleza de la economía estadounidense -contrastaba con la contracción de la actividad en España, que bajaba el 0,3 por ciento en el cuarto trimestre del año y con el alza del desempleo en 177.500 personas, hasta 4,6 millones en enero- la bolsa nacional se acercaba a 8.900 puntos, nivel que no registraba desde la última jornada de octubre de 2011.
En cuanto a la evolución de las empresas del IBEX, en este ciclo subieron treinta y dos, bajaron tres y repitió cotización una, Sacyr.
Mediaset logró la mayor subida semana, el 9,7 por ciento, impulsada por motivos técnicos tras superar una "resistencia" -precio que frena las subidas-, seguida de Amadeus, que avanzó el 8,4 por ciento, y de IAG, con un alza del 7,84 por ciento, animada por las operaciones de integración en el sector.
Repsol, por el temor a que Argentina nacionalice YPF, bajó el 3,23 por ciento, en tanto que Endesa perdió el 0,55 por ciento y Red Eléctrica, el 0,45 por ciento.
Del resto de los grandes valores destacó la revalorización del 4,49 por ciento de Banco Santander y del 4,25 por ciento de BBVA, después de que ambas entidades anunciaran que su beneficio había bajado el 35 por ciento el año pasado; Iberdrola subió el 2,66 por ciento, y Telefónica, el 1,16 por ciento.
La próxima semana, en la que el mercado partirá de 8.861,20 puntos, los inversores estarán pendientes de la reunión sobre tipos de interés del Banco Central Europeo, así como de datos de producción industrial de varios países europeos, de la confianza de los consumidores estadounidenses y de resultados empresariales.



