Tienes activado un bloqueador de publicidad

Intentamos presentarte publicidad respectuosa con el lector, que además ayuda a mantener este medio de comunicación y ofrecerte información de calidad.

Por eso te pedimos que nos apoyes y desactives el bloqueador de anuncios. Gracias.

Opinión |
Jueves, 28 de Enero de 2016

Pongamos un Renzi en nuestra vida

En Italia el centroizquierda de Renzi baja impuestos, elimina cargos políticos y flexibiliza el mercado laboral, mientras que el PSOE defiende lo contrario

La regeneración económica y política fue posible en Italia. El primer ministro italiano, Matteo Renzi, está consiguiendo sacar al país de la peor crisis económica que ha vivido. Sus recetas han sido bajar impuestos a familias y empresas, flexibilizar el mercado laboral, eliminar la faraónica Administración Pública y bastantes cargos políticos. La política económica del centroizquierda italiano es radicalmente distinta a la que presenta el PSOE en nuestro país.

 

Asimismo, la reforma laboral de Renzi, conocida como ‘Jobs act’, favorece la contratación indefinida y acaba con el paro. La fórmula consiste en rebajar cotizaciones sociales a las empresas que contraten trabajadores indefinidos.  También se ha facilitado el despido, que antes en Italia era muy complicado y costoso. Con estas medidas, se ha disparado el número de contratos indefinidos y las compañías se animan a crear trabajo, porque se pueden ahorrar hasta 8.000 euros al año en cotizaciones sociales.

 

Según Eurostat, el desempleo en Italia descendió del 12,9% en el tercer trimestre de 2014 al 11,7% en el mismo período de 2015.  De este modo, el paro ha caído gracias a la flexibilidad laboral, al abaratamiento del despido, a las reducciones de impuestos sobre las empresas y, en definitiva, a una mayor libertad económica.

 

En cambio, en España el PSOE tiene unos planes económicos radicalmente distintos a los de Renzi. Los socialistas abogan por incrementar los gravámenes y hacer más rígida la reforma laboral, limitando así la libertad económica.  Es un claro ejemplo de que los socialistas están acercándose cada vez más a Podemos.

 

Por cierto, los socialistas españoles olvidan que las reformas laborales de Zapatero son muy parecidas a la del PP de 2012. Fueron los socialistas quienes abarataron el despido improcedente de los 45 a los 33 días por año trabajado. Y permitieron que a algunos empleados pudiesen quedar fuera de los convenios laborales en caso de que la empresa atravesara dificultades económicas y de organización. Hay que aclarar que los convenios colectivos provocaron una rigidez de los salarios que agudizaron la crisis económica en sus primeros años y se cargaron más puestos de trabajo.

 

En cuanto a la eliminación de gastos innecesarios, el presidente italiano destaca en este aspecto. Se ha atrevido a acabar con una Administración Pública faraónica e ineficiente, cuyos gastos eran prescindibles y frenaban el crecimiento. El Gobierno italiano ha eliminado 3.000 puestos políticos en provincias con los que ha ahorrado 800 millones de euros. Y también ha reducido el Senado: de 315 a 100 senadores.

 

Sin embargo, en nuestro país tanto el PP como el PSOE se ponen de acuerdo en mantener las diputaciones, que nos cuestan 6.000 millones de euros al año. También son favorables a mantener un Senado que es inútil para aprobar leyes, puesto que la última palabra la tiene siempre el Congreso, salvo cuando se trata de reformar la Constitución.  Para acabar con el déficit-gastar más de lo que se ingresa- y quitar cargas impositivas a los ciudadanos hay que recortar lo superfluo, la burocracia política, nunca la sanidad ni la educación públicas, que son motores económicos.

 

Por otro lado, los presupuestos italianos de 2016 han introducido más bajadas de impuestos para las familias, incluyendo los que afectan a la primera vivienda (IBI), y ayudas para combatir la pobreza y hacer accesible la cultura a las personas más necesitadas.

 

En este sentido, la pobreza y el riesgo de exclusión social están menguando en los últimos tiempos en el país de la bota. De acuerdo con los datos de Eurostat, la pobreza se redujo un 0,2% en 2014 con respecto a 2013. Es un descenso demasiado leve, pero hay que tener en cuenta que la desigualdad también ha mermado.

 

Atendiendo al índice de Gini -un estadístico cuya escala es del 0 al 100, donde 0 es igualdad absoluta y 100 desigualdad total-, en 2013 se situaba en el 32,8 y en 2014 descendió hasta el 32,4. Esto quiere decir que hay menos desigualdad socioeconómica entre ricos y pobres.

 

En resumidas cuentas, el centroizquierda italiano apuesta por bajar impuestos, facilitar la contratación y eliminar burocracia política para generar riqueza y distribuirla. Mientras tanto, el PSOE pretende incrementar tributos, poner más trabas a la contratación y en mantener las diputaciones. La supervivencia de las diputaciones es lo que más une a los socialistas y populares.

 

Con tu cuenta registrada

Escribe tu correo y te enviaremos un enlace para que escribas una nueva contraseña.