La empresa murciana cerrará 2016 con 250 establecimientos
La cadena de yogur helado Llaollao prevé abrir 70 establecimientos este año, 40 de los cuales estarán ubicados en Sudamérica, Centroamérica y Asia, según ha avanzado a Efeagro su fundador, el murciano Pedro Espinosa.
"Pensamos cerrar el año con casi 250 locales, de los que la mayoría se abrirán fuera de España y 30 lo harán en territorio nacional, especialmente en la zona de Levante", detalla Espinosa.
La compañía murciana -que el pasado año logró unas ventas en el mundo de 60 millones, un 35% más- prevé invertir cerca de tres millones de euros en este plan de expansión, que cubrirá nuevos destinos como Ecuador, Perú, Colombia, Panamá Guatemala y Honduras, Tailandia, Japón y Filipinas.
Para este año, Llaollao -que cuenta con 180 establecimientos operativos- espera lograr la mitad de las ventas fuera de España y estima crecimientos del 20% a nivel mundial.
"Llama la atención cómo consumidores de países con menos recursos económicos tienen muchas ganas de probar productos europeos y de calidad", ha descrito el fundador de la empresa.
Espinosa ha explicado que el 97% de los nuevos establecimientos se incorporarán en régimen de franquicia y a través de acuerdos con colaboradores locales.
"En Asia nuestro producto tiene mucho éxito, ya que se aprecia mucho que sea un 'frozen yogur' con sello español", ha apuntado; "de hecho, abriremos nuestro primer local en Japón próximamente".
La cadena dispone de una fábrica en Murcia en la que elabora un preparado que, mezclado con leche desnatada, permite obtener este yogur.
"De este modo, desde España podemos exportar el producto a todas las partes del mundo sin tener que mantener un temperatura especial", ha detallado.
La compañía murciana ha recibido esta mañana tres certificados por parte de la empresa SGS ICS, que según su fundador le "permitirán mayor reconocimiento y facilitarán la exportación".
Se trata de tres referenciales, BRC, IFS Y FSSCC 22.000, que acreditan la seguridad alimentaria de la fabricación de productos.
Espinosa, hijo de empresarios con tradición heladera, viajó en 2007 a EEUU donde aprendió "todo sobre el negocio del frozen yogur", al que sumó el conocimiento de su familia sobre el helado español.
En 2009 abrió su primer local en Denia (Alicante) y en 2010 amplió la red hasta nueve establecimientos en régimen de franquicia, que poco después exportó.
La inversión necesaria para poner en marcha estas heladerías como franquiciado oscila entre los 110.000 y 140.000 euros.







