Molina de Segura, foco europeo de participación ciudadana
Coincidiendo con los últimos días de este mes de febrero de año bisiesto, en Molina de Segura, la primera ciudad de la Región de Murcia en implementar un proceso de democracia participativa que ha abocado a instrumentar el presupuesto participativo, el viernes 26 será presentada la edición 2016 en un acto muy especial al que concurrirá el profesor Yves Cabannes, autoridad mundial en la investigación, diseño y gestión de procesos participativos, que llega a la Región de Murcia de la mano de José Molina, presidente del Consejo de la Transparencia, consultor de la Junta Local de Participación, figura clave en la implantación de los presupuestos participativos de Molina de Segura y persona comprometida con la pedagogía y difusión de la participación ciudadana y la transparencia a nivel del estado español.
Paralelamente, el empoderamiento que emana de la propia conciencia de la participación ha propiciado que en el Barrio de San Roque de la localidad, se celebren en estos días unas jornadas cuyo eje central es ‘La participación ciudadana en la construcción de la ciudad”, con la asistencia de expertos nacionales en la dinamización de barrios, regeneración urbanas y cambios dinámicos en estructuras poblacionales, organizadas por la Asociación de Vecinos. A buen seguro que estamos asistiendo al punto de partida de la transformación de una importante zona de la ciudad, gracias al compromiso personal de un grupo de molinenses que se niegan a asistir de brazos cruzados al crepúsculo de la zona más antigua de Molina de Segura. Así pues, se perfila de fondo la ciudad que queremos y la democracia participativa en primer término.
Y volviendo a nuestro ilustre maestro, Yves Cabannes es profesor emérito de Planificación del Desarrollo, en la Unidad de Planificación del Desarrollo Bartlett (DPU), University College de Londres. Ha sido profesor de Urbanismo en la Universidad de Harvard Graduate School of Design, coordinador regional del Programa de Manejo de Hábitat / PNUD Urbana para América Latina y el Caribe así como impulsor de numerosos procesos de participación ciudadana y presupuestos participativos en América, Europa y Asia. Está comprometido con iniciativas de la sociedad civil, participando activamente en el establecimiento y desarrollo de diversos proyectos relacionados con la regeneración urbana y la lucha contra la desigualdad en diferentes regiones del mundo.
Para todos los que de una manera u otra nos sentimos comprometidos con la democracia participativa, Cabannes es un referente a nivel mundial y una fuente constante de ideas e inspiración, a las que acudimos ante las dificultades y peculiaridades de las situaciones que se nos plantean en el desarrollo de la participación ciudadana. En este sentido, en la implementación de los presupuestos participativos, su experiencia y magisterio nos ha servido de guía y nos sigue proporcionando luz ante las disyuntivas del proceso que se nos presentan continuamente.
A continuación, damos cuenta –por lo esclarecedor para los movimientos participativos-, de la visión de nuestro experto en relación a distintos aspectos del proceso de los presupuestos participativos que hemos abordado en estos años de recorrido y su planteamiento extractado de sus publicaciones, conferencias, libros y entrevistas.
Respecto al papel que debe jugar el Ayuntamiento, la corporación municipal, el equipo de gobierno y en definitiva los actores políticos, su papel activo o su resignación a mero receptor de las demandas ciudadanas realizadas de forma libre e independiente, su mensaje es inequívoco… “El gobierno local es también un actor proactivo con la responsabilidad de crear mecanismos que aseguren una visión de conjunto de los problemas y demandas de la ciudad. Por lo tanto debe presentar sus proyectos y someterlos a discusión durante el proceso del presupuesto participativo. Hay que recordar que el gobierno tiene una legitimidad que le viene dada por su triunfo en las elecciones. El proceso de presupuesto participativo, en este sentido, debe ser una síntesis de dos legitimidades: una que nace en la participación de los ciudadanos y otra que resulta de los compromisos establecidos en el Programa del Gobierno”.
Otro escenario que merece consejo de diligencia es la actitud ante la situación de fricción que se plantea a veces entre las propuestas resultantes del proceso participativo y las competencias municipales… “Para facilitar el vínculo entre presupuestos participativos y los instrumentos de Planificación urbanística, el municipio debe hacer un esfuerzo de capacitación a los participantes en las Asambleas de los presupuestos participativos sobre los contenidos de estos planes. En el momento del examen técnico de las demandas de los ciudadanos, los técnicos del municipio examinan la compatibilidad de las demandas con los planes existentes”.
Una preocupación compartida por todos es la de cuando nos preguntamos acerca de la proyección en el futuro de los procesos… “El presupuesto participativo será sostenible si los diversos actores pueden ver que representa una oportunidad para sus valores y sus intereses: los políticos pueden mejorar su legitimidad, los técnicos y los funcionarios pueden mejorar la eficiencia de su trabajo y su significación social, las organizaciones internacionales pueden ver que los recursos que distribuyen están mejor utilizados y los ciudadanos pueden contribuir a la toma de decisiones y a la gestión local”.
Cabannes nos hace una advertencia relacionada con la magnificación que políticos, intelectuales, ciudadanos o movimientos sociales a veces realizan de los presupuestos participativos, enalteciendo sus logros cuan bálsamo de fierabrás… “Un riesgo serio es que el presupuesto participativo pueda ser considerado una panacea, y lo es tanto para el municipio (que puede llegar a prometer demasiado) como para la ciudadanía (que puede llegar a esperar demasiado). Además, los presupuestos participativos se limitan a decidir sobre una parcela limitada de los recursos públicos que representan los presupuestos municipales. Por lo tanto, el diálogo inicial entre el gobierno local y la ciudadanía, para definir el alcance y las reglas del juego, es importante”.
Uno de los escollos a valorar, ante la posibilidad de instrumentalización del proceso participativo que puedan realizar ciertas personas o movimientos sociales o políticos, actuando como auténticos lobbys de presión sobre las instituciones… “Existe efectivamente el riesgo de que la estructura de la participación ciudadana (delegados, consejeros, etc.) utilice el presupuesto participativo para obtener réditos políticos o sociales. Ante ello, la no remuneración de esta tarea junto a la renovación anual de los cargos de las estructuras participativas con prohibición de reelección, son unas iniciales medidas que deben funcionar”.
Como se puede comprobar, la visión esclarecedora de Yves Cabannes convalida algunas de las bases sobre las que se asienta el actual proceso de participación ciudadana en Molina de Segura al tiempo que nos fija mucha tarea por abordar, muchos cambios que realizar y nos establece muchas metas que conquistar. Visto lo anterior, comprenderá amable lector/a la expectación que como miembro del Observatorio Internacional de la Democracia Participativa siento ante la inminente visita y las orientaciones y valoraciones que el profesor pueda aportar, no sólo de cara al proceso ya consolidado en Molina, sino, lo que es más importante, como elemento de motivación y acicate para los procesos participativos que se están planteando en estos momentos en los Ayuntamientos salidos de las elecciones del pasado mes de mayo de 2015 en la región y en toda España.






















