El presidente de Ron Santa Teresa protagoniza una jornada organizada por la Asociación Murciana de la Empresa Familiar
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Analizar el contexto internacional en el que se mueven actualmente las empresas ha sido el objetivo central de la jornada organizada por la Asociación Murciana de la Empresa Familiar (Amefmur) en el marco de las acciones previstas por su 20º aniversario. Para ello ha contado con la presencia de Alberto Vollmer, presidente de Ron Santa Teresa, quien compartió su experiencia al frente una de las empresas de ron más importantes del mundo. "Cuando la vida nos tira al suelo, nos levantamos sin pedir permiso, esta es la historia de todos los empresarios", ha señalado el ponente que ha insistido en la idea de que "ser incondicionalmente constructivos es la solución a los problemas más graves".
La jornada fue inaugurada por José María Albarracín, presidente de CROEM; Jerónimo Sánchez, director comercial del Banco Santander, entidad patrocinadora del evento, y Marian Cascales, presidenta de Amefmur. Por su parte, el presidente del Gobierno regional, Pedro Antonio Sánchez, se encargó de la clausura.
Alberto Vollmer expuso las lecciones aprendidas desde que a mediados de los años 90 se puso al frente de una empresa familiar bicentenaria que vivía una etapa de grandes dificultades. Una situación adversa que consiguieron reconducir tras muchos esfuerzos y que se produjo coincidiendo en el tiempo con la llegada de Hugo Chávez a la presidencia de Venezuela, lo que introdujo profundos cambios en las reglas de juego y en el entorno social. "Lo primero que aprendimos es que no hay que centrarse exclusivamente en el negocio, sino que también se debe tener en cuenta el contexto social. Segundo, ante los conflictos sociales, la empresa solamente puede ganar si ganan también sus adversarios. Tercero, la empresa tiene que vencer la batalla de los conceptos y los valores", resaltó Alberto Vollmer.
En esta línea expuso las líneas fundamentales del Proyecto Alcatraz, que nació en 2003 como respuesta a un atraco a mano armada a un vigilante de seguridad de Ron Santa Teresa. Una vez capturados, a los atracadores se les dio la posibilidad de elegir entre ir a la cárcel o pagar su falta con trabajo no remunerado durante tres meses. Aceptaron el trabajo y pidieron que se incorporara al resto de los integrantes de la banda. A partir de ahí, fue desarrollándose un programa cuya misión es erradicar la violencia apostando por trabajo intensivo, formación, práctica de rugby, asistencia psicológica y trabajo comunitario.
Vollmer también hizo referencia a la situación política en España e indicó que los políticos no están preparados para gestionar los retos sociales que se avecinan, puesto que su horizonte temporal es el corto plazo. Por este motivo, los empresarios familiares tienen un papel muy importante que jugar, a pesar de sus reticencias a asumirlo.
La jornada se celebró en el Teatro Romea y contó, entre otras autoridades, con la presencia de la presidenta de la Asamblea Regional, Rosa Peñalver; los de la Cámara de Comercio de Murcia y Cartagena, el consejero de Desarrollo Económico, Juan Hernández, y los rectores saliente y entrante de la UPCT, José Antonio Franco y Alejandro Díaz.

