El Ejecutivo español han calificado de "falsas" las acusaciones desveladas por Reuters
El Gobierno español mantiene que el déficit público de 2011 rondará el 8 por ciento del PIB, dos puntos por encima del compromiso adquirido ante la UE, a pesar de que fuentes comunitarias citadas por Reuters creen que esa cifra podría haberse inflado.
Fuentes del Ejecutivo español han calificado de especulación la posibilidad de que esa cifra se haya inflado para presentar mejores datos en el presente ejercicio.
Tras calificar de "falsa" esa acusación, las fuentes del Gobierno se han remitido a las declaraciones del portavoz económico de la Comisión Europea, Amadeu Altafaj, que ha señalado esta mañana que es "especulativo y prematuro" hablar del déficit español.
A la espera de contar con datos definitivos, la cifra que baraja el Gobierno para el cierre de 2011, tal como avanzó en su día el presidente, Mariano Rajoy, se sitúa algo por encima del 8 por ciento del PIB.
El Ejecutivo mantiene además el compromiso de cumplir los objetivos planteados para este año -un déficit del 4,4 por ciento del PIB- y recuerda el ajuste de 15.000 millones de euros, con recorte de gasto y subida de impuestos, aprobado por el primer Consejo de Ministros.
Fuentes del Ejecutivo español han calificado de especulación la posibilidad de que esa cifra se haya inflado para presentar mejores datos en el presente ejercicio.
Tras calificar de "falsa" esa acusación, las fuentes del Gobierno se han remitido a las declaraciones del portavoz económico de la Comisión Europea, Amadeu Altafaj, que ha señalado esta mañana que es "especulativo y prematuro" hablar del déficit español.
A la espera de contar con datos definitivos, la cifra que baraja el Gobierno para el cierre de 2011, tal como avanzó en su día el presidente, Mariano Rajoy, se sitúa algo por encima del 8 por ciento del PIB.
El Ejecutivo mantiene además el compromiso de cumplir los objetivos planteados para este año -un déficit del 4,4 por ciento del PIB- y recuerda el ajuste de 15.000 millones de euros, con recorte de gasto y subida de impuestos, aprobado por el primer Consejo de Ministros.




